martes, 24 de febrero de 2015

HERMOSA COMO EL PECADO



Irresistiblemente hermosa como el pecado mismo

Encarnadura sensual que alimenta en mis heridas

Contemplación allende los tiempos, carreras perdidas

Anacronismo de sustos y espantos deshormonados



Conservador de ritos resecos al calor de brisas 

Contradesérticas, vacías, inútiles y estériles

Remataderos de vida donde  rinden los halcones

Desvanecidos en la nada de sol, polvo y noches  frías



Rebelados contra el ordenamientos del mismo Dios

Contradecimos las garras del cuerpo y el pensamiento

Resucitemos contra la roca de entre  los caídos

Enfrentaremos a ladridos, amor en los tejados.

viernes, 20 de febrero de 2015

MI AMIGA PSICÓLOGA




Mi amiga, investigadora experta en Psicologia, Ph. D, quien se pasa la vida con un cintillo, una balanza y un cronómetro, instrumentos todos que aplica cientìficamente para medir conportamientos humanos y sociales, trató de explicarme algunas conductas y respuestas de hombres extraordinarios. Me refirió personajes tales como Hitler, Stalin, Ghandi, Fidel, Camaño, Fernández Domínguez, Balaguer, Pedro Santana, Trujillo, Máximo Gómez, Peña Gómez,.....
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De pronto, sin embargo, me hizo parecer que divagaba sin sentido como cualquier diletante de colmadón cuando me asaltó con una pregunta que a lo mejor lucía como un chisme de farándulas, expresándose así:
-..¿ Por qué crees que el Torito se diligenció ese mujerón....?...-
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Con el ceño bien estrujado ante tan provocada confusión espeté al instante:
-¿ De qué hablas ? ¿Estamos locos ?-
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-Ley de compensación por resentimientos y culpas ajenas",-
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Contestó de inmediato con toda su sobrada y acostumbrada suficiencia.
Humillado por la ignorancia y resentido al efecto del golpe infligido por la sapiencia y petulancia de la intelectual superentrenada. con la vista vacilando entre los lados buscando aire, solo atiné a murmurar:
-Ah, si, los psicólogos y sociólogos siempre inventan palabras, frases y definiciones para sus ciencias que no son ciencias pero de todos modos, explícame esas nuevas-.
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Así que pasó a explicarme lo que de sus investigaciones había extraído como fundamento teórico sobre lo que para mi todavía seguía siendo su deseo de contarme el chisme de farándula sobre "El Torito" y su nueva esposa, quien sobresale por ser documento monumental de pasarelas mientras él es un napoleón, mejor destacado por sus talentos y porte discreto.
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Explicó que al quedar la apariencia de su envergadura anatómica fuera de "la norma", el alma secreta de su psicología, recurrió al arma de sus talentos para alcanzar la compensación que fisica y socialmente emparejara cualquier disparidad con la tendencia psicológica que busca no alejarse de las demandas de las normas,
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A pesar de que me dejaba medianamente calmado con su teorización, de todos modos no muy bien entendida, no me rendí ante sus intentos por deslumbrar mis ignorancias de modo que nueva vez riposté así:
- Y que carajo de relación cuentan estas ligerezas faranduleras con los nombres de gente como Hitler, Trujillo, Peña Gómez y otros "montros" de la historia mundial y nacional ?-
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Se infló a todo aire. Como bateador que le ponen la bola "de güevita", continuó así:
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- Hitler era de ascendencia judía, ello conturbaba su orgullo sobre todo porque también sabía que aunque de forma ilegítima heredaba recaudos biológicos directos de una de las más importantes familias de toda la Europa, es decir, de todo el mundo, que de cualquier modo implicaba unas consideraciones sociales accidentadas pero de todos modos harto poderosas-.
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-Su sentimental rechazo a su condición de descendiente bastardo de la grey judía, lo condujo a odiar tanto esa marca que tanto lo humillaba, que llegó a sentir la necesidad de borrarla de algún modo, así es como habría pensado en borrar de la faz de la tierra todo lo que le oliera a rastro de judaísmo-.
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".....Y eso, Señora Doctora Psicóloga....-, con el más agrio aire de sarcasmo sangrante le reclamé...-, que relación le haya Ud. con nuestros héroes históricos que nada tuvieron que ver con los jodíos judíos esos....? Explíqueme, que le escucho.....
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-Pues bien, como le voy contando, Pedro Santana fue un mestizo descendiente de hiatianos, nació en Hincha, localidad haitiana, quien creció sufriendo entre los criollos hijos de españoles y franceses, el estigma de su ascendencia, la que, obviamente, siempre hubo de odiar-.
-Ello lo conminó siempre a tal radicalismo que nunca soportó la presencia de Francisco Sánchez y María Trinidad Sánchez, mulatos de ascendencia haitiana quienes pagaron con el fusilamiento los que consideró Pedro Santana muestras propias de su estigma original.
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-..-.Ah, si, está bien...",,.......Entonces Trujillo y Balaguer quienes también odiaban los haitianos también nacieron en Hincha ?.-
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Pregunté, más incómodo que un bolón quillao en el dedo grande de pie derecho....
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- No, no. Trujillo y Balaguer fueron dominicanos, ambos con ascendencia haitiana, muy sufrida que en ambos casos hubo de provocarles dolorosos complejos sociales que se desquitaron a cualquier precio que les fue posible. Espero que no me pidas detalles de hechos tan conocidos y evidenciados, por favor..-
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-Pero las arrogancias y eminencias de la enfirifollada doctora y su Ph. D. americano, estaban a punto de sufrir una coartada imbatible que de todos modos había reservado para despedir su muerte con flores-.
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-Dígame, Su Emincia, Dra. Psico, Qué puede contarme de los Coroneles Fernández Domínguez y Alberto Caamaño?-
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.....-.Casos de lujo, musitó, magníficos. Ambos actores sufrieron el estigma de ser hijos de padres marcados por sus adhesiones al Dictador Trujillo. Ambos, como otros jóvenes militares de su generación, se sintieron compelidos a reivindicar el nombre de sus respectivas familias al cubrirla con nuevos alimentos de valores morales y patrióticos.-
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-Ya. ya no más......por favor ! ...-
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-Bueno, está bien. Estaba preparándome para hablarte del caso de los radicalismos propios de nuestros nuevos patriotas nacionalistas. Hubiera querido que me permitieras explicarte la razón que implica la radicalización de los mulatos y negros dominicanos decididos a alejarse cuanto más les es posible de sus raíces. Así entenderías mejor las razones de Milton Ray, Roberto Rosario, Julio Matinez Pozo, Manuel Núñez, Pina Toribio, las Hermanas Emeterio, Adriano Sanchez Roa, Sonia Mateo, Consuelo Despradel, Freddy Sandobal, Danny Alcántara, Eddy Alcántara, Leyda Piña, Adrino Miguel Tejada y otros muchos patriotas de los que Hugo Tolentino Dipp asegura que fueron confeccionados en material de hojalata.-
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No hube de quedar conforme ante este otro tablazo más, Golpe de Estebanía que a mi orgullo acababa de asestarle la Doctora, analista psíquica, Pedí una tregua para desoxidarme un poco inspirando aire puro.
Así, algo ya alebrecada y valida intuición, la coartada de mi ironía como respuesta malició su mejor aserto:
-Entonces, según sus terorías, divina doctora-, todos los mulatos sufrimos el mismo trauma y por tanto odiamos por igual nuestra raíz negra, ¿Verdad?-.
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-Presente esa confusión externada a través de su excluida expresión de concierto, puedo inferir que jamás habría usted escuchado hablar del Dr. Freud ni del Dr. Bryan Weiss-.
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En medio de su sotorrisa de labios ladeados.
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-No, bachiller, no, No es así. Necesita usted mejor conocer los análisis psico-retrospectivo para aprehender el conocimiento de las evoluciones bifurcadas de la educación como variaciones de las premisas originales plantadas en el ambiente alimentado por substratos biogénicos y sociales distintos-,


Me estalló el lado de los desparpajos en mis dobles sesos...... -Je, je, je, je, ja, ja, ja, ja........!   O sea, dilecta amiga de mi acarcajado corazón, que cuando los obreros dominicanos establecidos en Nueva York aprendan a rezar en el lenguaraje de loco que usted me habla, es cuando ellos alcanzarán a entender por qué sienten tanta necesidad de desquitarse con los haitianos la discriminación que sufren aquellos mismos-....Muy bien, doctora. Ya veo que algún día ha de ser !
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De nuevo me imputaba de ignorancia la sombra densa de la pseudo-ciencia empacada en libros enciclopédicos, abultadísimos de mi amiga.
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-Ah..... Ahora, por fin, si entendí sus royos Doctora Psique, es que unos evolucionan hacia el bien y otros evolucionan hacia el mal, dependiendo de aquello que desde niños le hayan servido para alimentarlos, si Buenas Nuevas de igualdad traídas por Jesucristo o Antigüedades esclavizadas cosechadas en tiempos de Abraham.-
Sin más despedidas ni concesiones, con presteza huí de otro remate que favoreciera los poderes de tanta sabiduría de libros.

jueves, 22 de enero de 2015

EZEQUIELA Y EL PASTOR PABLO

Ezequiela Boz, sierva de la Iglesia en Pomarrosa fue esposada por el pastor Pablo Mohez.
Hicieron el traslado a residir a Santo Domingo en busca de crecimientos para sus ocupaciones.
El era contador y ella estudiaba en la universidad.
Al año de instalarse llegó Esther, hermana de Pablo para estudiar en la universidad.
Apartamento contiguo residía Edwin Corchez, relacionador para orquestas.
Pablo salía por las noches a ejercer su calidad de Pastor, al fomento de su congregación.
A veces Ezequiela se le unía más tarde porque completaba quehaceres domésticos antes de salir, por lo general lo hacía cuando Edwin hubiera consumado su cuota de amor con Ella y hubiera llegado Esther, así esta cooperaba con las atenciones del niño resentino de Ezequiela.
Cuando Ezequiela se enteró de que Edwin coitaba a Esther, lo hizo saber a Pablo y él la despidió de su hogar.
Vino para la universidad, Miriam, hermana de Ezequiela, quiso quedarse sola con Edwin, evitaba cederle tiempo para encuentros a su hermana, para ello, cuando Ezequiela iba a atender la iglesia, venía Pablo a cenar a la casa y se complacía con Miriam, pero Ezequiela hizo que se fuera Miriam a vivir junto a
Esther.
Edwin alternaba con Esther y Miriam. Pablo iba a visitar a Esther cuando Miriam estaba sola.
El ingeniero Ringo, ex-seminarista, cultivador de piedad es profesor de Ingeniería Financiera de Esther, financia el apartamento que ellas ocupan y Miriam le ordena los papeles y complacencias de oficina.
El Ingeniero está invirtiendo en la construcción del nuevo templo para la congregación del Pastor Pablo.

lunes, 5 de enero de 2015

LAS PANTALETAS DE PÁNFILA

Pánfila, una mulata de cuerpo, vestía vistosa falda, ajustada a lo moderno, colaboradora habitual para los aprestos propios de las atenciones a los visitantes y dolientes desde los respiros finales de un falleciente hasta la última taza de café servida luego de la Hora-Santa al cierre de los Nueve Días. Fué gritadora de rumios y jimiqueos varios pasos antes de ingresar a la puerta del velatorio y gritos de ataque mayor al momento de cruzar la puerta. Caía en violentas pataletas que precisaban de varios hombres bien comidos para dominar su equilibrio. A media hora de la muerte de la muy respetada Doña Rosa Benito, altamente sentida en el pueblo por todo el mundo, Pánfila revoloteó por toda la sala hasta quedar en trance y despatillada con la falda a menos de media pierna. El rezador ordenó con poder que estuviera tranquila mientras la santiguaba al oído con rezos entonados muy bajo. Suavemente le recompuso la posición de brazos, piernas y falda. Tras la retirada solemne del rezador al frente del altar, Pánfila se icorporó y se dirigió al segundo aposento. Pasados unos minutos regresó peinada y recogida. Muy entrada la noche, en el patio, los familiares y allegados correspondíamos el rito de los cuentos de los mortuorios de pueblo. El rezador seguía cumpliendo la moderación del acompañamiento con las habituales exageraciones, embustes y fantasías espirituales validadas para mitigar el sueño y la fatiga, porque jamás ha de dejarse amanecer solo al muerto. Cuando ya el grupo del patio se redujo a un yerno del rezador, dos monaguillos, -entre ellos, un hijo del rezador-, le recordamos que ya envejecía y era de justicia que nos confiara su ensalmo tan eficaz. Nos hizo jurar por todos los santos que no violaríamos el misterio. Nos contó las palabras santas pronunciadas esa tarde: "Cierra las patas que se te rompieron las pantaletas y se te ve hasta la madre..".

domingo, 4 de enero de 2015

DEL GALLO PADROTE DE PEDRITO MOYA

Pedrito Moya nunca fue hombre de echar dientes al aire. Era un veterano con revólver quien vivia refugiado en su casa al cuidado de gran familia y de su negocio familiar. También beneficiaba la crianza de gallos de pelea. Otro beneficio de mala ley, pero de acendrada tradición de tránsito urbano, era el que aprovechaban los señoritos como final de sus farras al cierre de sus noches de bares, consistía en disponer a subrepción y sin propiedad de un ave de corral sustraída del patio de cualquier vecino. Mientras Pedrito despachaba par de mozos que le rogaron para que atendiera sus urgencias y a deshora, de su colmado les sirviera  avituallamientos suficientes para un un buen locrio, un segundo comando formado por dos de los más aguerridos entre el grupo, completaba la operación de secuestro de una ave que resultó ser el padrote de la crianza. Todo fue consumado en el parquesito  ubicado a media cuadra del colmado de Pedrito. No hubo que averiguar demasiado, con la plumas y cabeza abandonada en el lugar de los hechos, Pedrito acudió a querellarse ante Ley contra los bien conocidos muchachos que le hicieron la compra a casi media noche, hijos, por cierto, de tres de los más prestantes señores de la comunidad urbana y hasta comprometidos con la administración municipal. Fue instrumentado jucialmente como se instrumentan los expedientes judiciales en los Juzgados de Paz de los pueblos. La Juez dictó su sentencia tras breves minutos de consideraciones y testimonios: "Quedan descargados de cualquier responsabilidad civil o penal en torno a la querella interpuesta por el Señor Pedrito Moya contra los inculpados......". A la misma vez, la Juez dispuso que los justiciados pasaran a su despacho a reunión privada, donde los recriminó asi:   "......Tengan estos 10 pesos para que le manden a pagar su gallo a Pedrito y que sea la última vez que ustedes vuelvan a meterse en su patio a robarle sus gallos....".

sábado, 3 de enero de 2015

DOLORES Y EL MONAGUILLO

Dolores se pintaba más que las cejas, hasta un lunar.

 Vivía sola en una pieza de tablas de palmas, piso de tierra, cobijada de yaguas y cuarto único de las levantadas al borde de patio  de Eulalia, quien las alquilaba. 

Los Sàbados, cuando el Padre Patricio les santiguaba las manos con alguna moneda del reacaudo del Santo Rosario, los monaguillos que ya emplumaban, visitaban  por turnos a  Dolores.
 
Una noche de Sàbado, Carlitos, mi medio yo en el entorno para todo lo que fuera, desde que el sol abría el día, quien vivía a medio patio de la cuartería, me alertó de que ya los muchachos estaban llegando y acordamos explorar lo que allí ocurría. 

Estuvimos tras el seto cuando Dolores apagó la lamparita humeadora y ante la oscuridad total reprochaba al imberbe de turno sus torpezas de imprecisión con vocablos que esta escritura no aguantaría sin hacerse un desastre,  Carlitos practicaba una risa descontrolada que estalló y debimos huir a todo dar cuando oímos el reclamo con rescato y pudor de un monaguillo:  "no digas tantas malapalabras y ponte bien". 

viernes, 2 de enero de 2015

LIQUITO Y YO


A la mañana temprana el talabartero Liquito exhibía su pecho velloso y vientre de cuadros, sus brazos y manos eran puros cables de acero, entrelazados y tensos durante todo el claro día a fuerza de café retinto y tabaco, Su lucha instrumental se apoyaba en un compás de acero negro templado, con dos puntas, lezna, chaveta, piedra de amolar y correa de afilamiento, máquina de coser suela, caballete, agujas de mano y media luna. Construir una silla de montar completa, es una tarea para hombres dotados con carácter y voluntades de doble calibre. Liquito exedía, -lo juro por todos los santos del altar de mi madre-, esas prestaciones exigidas. Ninguno de los instrumentos del taller del talabartero exhiben inocencia alguna, todos son considerados peligrosos, para uso restringido a profesionales. Me obsesionaba tocarlos. Yo vivía en la casa de al lado de Liquito y Juana, ellos y sus cuatro hijos, templado cada uno al ritmo del trabajo de su padre, me trataban como hijo menor de la casa, bastante consentido tanto por los muchachos como por sus padres, sin embargo, el área del taller me fue vedada absolutamente, con fuerza de religión. Liquito pretendió siempre reivindicarse ante mi regalándome carreteles de madera en los que llegaba enrollado el hilo de coser suela, muy propios para rodar carritos pero Liquito no sabe que todavía me duele no haberme permitido correr los peligros de jugar con la lezna, la chaveta, la media luna, el compás de acero y las agujas grandes.