jueves, 17 de octubre de 2019

CÁNTARO AL AGUA (décima)

Va al agua el cántaro abierto
Muerto de sed y de ausencias
Reclama de amor esencias
Vencidas y secas, yerto
Sin vidas, sin afecto

Ido temporal, sin, brisas
Sin llamas ni cenizas
Aguadas sin fuegos
De olvidados juegos
Sin palabras ni risas.

RENOVACIÓN

Madrugan mis ansias las tibiezas de este otoño tropical
Estiado en las vigilias de mis horas muertas, acontecidas
Sobre el espacio consumido por propio espectral presente
Repleto de imágenes arrellanadas en mis pensamientos
Poseidos por su reinado libre y soberano sobre este prado
Súbdito adrede de sus voluntades y deseos, únicas dueñas
De mis razones y existencia misma, todo le pertenezco
Enorgullecidos mis ánimos, inflados de nuevas pasiones
Por la materia sobreviva, del cuerpo y sus corrientes
Renovadas al influjo de una copiosa lluvia de feromonas
Vaporosas, en desafío cierto, liberadas desde sus sentidos
Convocadoras de encuentros  en reclamos de la fusión
Dios ordenará los atisbos incoados por la carne que arde..  

martes, 15 de octubre de 2019

MEDICIONES DE MIGUEL

Mides poemas a los reclamos de buen vino
A gusto del fino danzador de noble tango
Término al aire y arte en giros del tamango
Al compás y nostalgia del ruiseñor y su trino

Es compromiso cerrado para el divino aeda
Unges en sales y aromas, vas por el camino
De más encumbrados cerros y el más alto signo
Crea tonos, flores, rocíos para la arboleda

 Rimas del amor para abrirlo en la vereda
Talla para el alma del esteta, el escultor
El Dios sobrecogido también en el dolor

Abres a lo perfecto la armonía de la palabra
Llave de dar paso al corazón para que abra
Arte en lujo del verso, poesía y su cantor.



lunes, 14 de octubre de 2019

MORBO, CA STIGO Y VENGANZA

Las manifestaciones personales de los intelectuales del mundo, responden tanto a su formación cultural,  su inteligencia biológica, como a actitudes personales cultivadas bajo el sol de sus tradiciones familiares,  como es natural, a los intereses creados bajo el peso de las demandas de su evolución antropomorfa.

Los comportamientos contrapuestos a los arreglos sociales convenidos, constituyen motivos de corrección en cualquier sociedad humana conocida. El Castigo, físico o moral, es uno de los métodos mejor valorados y universalmente aplicados. Las respuestas humanas  estas medidas, suelen generar sentimientos colectivos que son expresado de distintas formas.

Unos corresponden a un dolor social colectivo que puede significar una pena masiva que implica que toda la sociedad se siente afectada porque uno de las células de su cuerpo social sufrido alguna desviación, otra expresión puede significar, en la misma masa o cuerpo colectivo, una satisfacción, motivo de celebración y gusto, por la exclusión de una célula o cuerpo que compite en el medio colectivo del espacio vital que todos comparten, una tercera expresión viene a resultar más sublime, es la de la catarsis experimentada por el intelectual, el ser superado que logra colocarse sobre los demás por medio de distintas escalas de valoración social, entonces lo baña ese sentido de complaciente seguridad de que su superioridad se enaltece y reafirma.

Las manifestaciones más repetidas son las escenificadas por las masas que celebran como hordas satisfechas, sedientas y hambrientas, que se exacerban al enterarse de que ha sido arrastrada a la playa un gigantesco cetaceo muerto o moribundo, del que ha de comer todo el conglomerado social con acceso a llegar hasta el festín. A veces suele surgir algún fornido aborigen quien mostrando su envergadura, su coraje y sus garras, decide hacer fuerzas de toda índole y se dispone a enderezar socialmente el orden de los mordiscos.

La catarsis del meditador, finalmente le permite acceder con cierta sabiduría biológica y social, superior, vulnerable pero apta para la sobrevivencia natural. La catarsis poética, idealista, acética, muchas veces induce a la superación biológica de la que parten muchos rasgos de evolutivos prevalescientes en las sociedades humanas. Otras veces no logran sobrevivir a estado de catarsis intelectual, poético y de inanición material al que se elevan sobre los cielos de la ingravidad total.

domingo, 13 de octubre de 2019

BELLEZA, ESTÉTICA Y ARMONÍA EN LA REDACCIÓN DE LA CONSTITUCIÓN

Todas las armonías universales, sensibles a las capacidades del cuerpo humano para percibirlas, hallan asiento en los sistemas neurales del cerebro humano de tal forma que al sincronizarse con las ondulaciones de las  frecuencias electricas de los distintos y diversos centros de transmisión y recepción de estas corrientes, llegan a generar resonancias capaces de provocar la percepción de placeres que son captados por los sensores moleculares enzimáticos que alimentan y estimulan las respuestas cerebrales.

Las visulazaciones artísticas de formas, colores, sonidos y otras formas de percepción presentes en el cuerpo, capaces de estimular esas respuestas armónicas y resonantes con las de los centros de percepciones humanas, pueden generar los sentimientos de placer, o, por el contrario, las alarmas contrapuestas de estrés dolorosos, contrarios a las armonías complacientes a las necesidades biológicas humanas. De ese modo tienen orígen las percepciones agradables de la música, las combinaciones de colores de las flores, las formas artisticas, las palabras y frases en la poesía, los olores y estímulos feromonales, etc.

Del mismo modo actúan y hacen responder las formas de los discursos, los relatos y las redacciones de textos de cualquier naturaleza, en forma y contenido. La percepción de las ideas ordenadas en sentido que coincida "forma musical", es decir, "agradable" a lo que quiere, espera y piensa escuchar o leer el receptor humano, se vuelve convincente, satisfactorio, armonioso, dulce, bello, estético, sincrónico, resonante, placentero al conjunto neurologico humano. Esa es la razón por la que las redacciones de las constituciones y las lleyes resultan muchísmo más armoniosas y aceptables cuando su redacción resulta resonante con los sentimientos neuroógicos del pensamiento humano.

Así que resulta muy efectivo lograr redacciones de belleza estética resonante, armoniosa, tal como se logra en la belleza de los textos breves pero decisivos de las bases jurídicas, resumidas en unos principios y leyes casi inamovibles que sirven de constitución a la sociedad del Reino Unido y otras formaciones estatales de similares tradiciones. Aunque pudiera resultar de difícil asimilación a la interpretación corriente de los valores contenidos, por subjetivos, en esas formas estéticas, estas forman parte del conjunto de capacidades que les dan viegencia permanente, sabor, aceptación, respeto y sensación de orgullo ante los súbditos de las formaciones sociales que las han acogido. La elegancia de los contratos entre sociedades y personas, concitan confianza, seguridad, sentido de armonía que mueve a su aceptación y acogencia.

De esa elegancia parten las tradiciones en los juegos de palabras tras los convenios y contratos diplomáticos entre los estados, aplicados aun para hacer las guerras y justificar las conflagraciones más catastróficas imaginables, como lo registran las historias, por ejemplo, de estados de desastres como los propiciados por El Santo Oficio, los bombardeos contra sociedades acusadas de representar "los males del mundo" que han "merecido", ser sometido a "castigos", consensuados por parte de otras sociedades y convenciones "del bien".,

Las bellezas estéticas, armonicas, cuando resultan armoniosas, resonantes a los oídos de las masas populares, son capaces de provocar avalanchas poderosas que pueden coincidir con los espíritus de la razón de largos o medianos plazos, pero igual pueden resultar completamente explosivos, caóticos y desorientados de razones, sobre todo cuando andan aparentemente "sueltos en banda". Las armonías populares, masivas, resonantes con la espontaneidad, no me gustan mucho. 

Las gracias populares como las letanías no les resuenan muy bien a mis cuerdas. Durante años  como monaguillo o clérigo, conduje Rosarios Nocturnos en mi Parroquia, ello mie llevó a aprenderme tan de memoria La Letanía que siento que aun soy capaz de  recitarla, pero ya no las sigo con el mismo entusiamo pues pienso que las indulgencias acumuladas han de bastarme para seguir elegido entre las mil gruesas de escogidos..  

viernes, 11 de octubre de 2019

BARRABASADAS DELICUESCENTES DE MAS DICHARACHERÍAS

El Castigo es una aberración desarrollada por la inteligencia humana como conducta contingente de la evolución. Puede señalarse que pertenece a esta etapa del proceso antropológico cercano a las truculencias aborígenes. Es un paso que tiende a desaparecer en la medida de que se vayan ajustando las conductas tendentes a superar los picos de comportamientos no convenientes al proyecto humano seguido en dirección a la elevación de los parametros sobre la calidad procurada. El Castigo es un resto emocional de la animosidad propia del espiritu de la venganza, la destrucción del contrario, las pasiones de bajas propuestas de la inteligencia que se cultiva en los sedimentos precipitados del la antropofagia . El gusto celebrado por los procedimientos aplicados como resarcimientos vengativos, atesoran la muerte, las guerras, las hordas depredadoras y las urgencias fagocitarias. La aclamación que se hace al procedimiento del castigo es la fertilización del crimen pasional y destructivo. El castigo es el extremo opuesto a la virtud del amor que favorece la vida como proceso natural.

BARRABASADAS Y DICHARACHERÍAS SOBRE CREDITOS NECESARIOS



El Credito es el alma centrada en el núcleo del sistema económico-social que funda la movilidad industrial en la acumulación de esfuerzos representados por medios compromisarios contractuales bajo signos morales, eticos, religiosos, sociales o militares, que se hacen fuerte en la tradición a trvés de monedas de intercambio, hoy expresada en la poderosa simpleza del virtuosismo informático y, aun mejor que todo, en la fidelidad a la institucionalidad formal de convenios nominados por Estados Políticos y Comerciales.

El Credito es así, una expresión del monetarismo comercial, es el simbolo de la capacidad de acumular los potenciales  esfuerzos humanos,  comprometidos a cargo de sociedades políticas y comerciales nominadas, desde antes del nacimiento biológico de los individuos involucrados en el derecho al usufructo del mismo como en los deberes de resarcirlo.

En la sociedad desarrollada por el hombre moderno, abjurar completamente del crédito capitalista, es casi imposible. Sus modalidades prácticas, resultan de tal forma imprescindible, que tan pronto como hayamos de hablar de intercambio monetario, aun a partir del más elemental proceso de cambalaches, queda implicito el crédito, el compromiso, la obligación contractual moral, que signa el crédito junto a sus implícitos beneficios sociales.

Lo que sigue más allá del proceso moral es la guerra competitiva por la repartición de beneficios sobre la explotación  de sus utilidades, las que según el sistema financiero al que se acoja, podrá redituar unos cabecillas de grupos sociales muy concentrados o a grandes conglomerados que pudieran resultar ser los mismos generadores de los esfuerzos acumulados como capital de energías reproductoras útiles.

Por lo general, comprender estos juegos contemporáneos de la Economía de Los Estados, es de fácil y sencilla asimilación para intelectuales de las ingenierias y otras formaciones académicas en las que aprende a jugar con el seguimiento y cotejo de múltiples variables suscesivas y consecutivas. Muchas veces ocurre que la resistencia cultural a aceptar lo comprendido, sea por miedo a reconocernos a nosotros mismos, nos compele a negarnos frente a la realidad, si la misma nos resultara molestosa. Es esa una actitud antopológica natural, comprensible y lógica, que simplemente merece ser conocida y entendida.