lunes, 8 de julio de 2024

DIÓGENES GARCÍA: OBSESIÓN CON LAS CITAS EVANGELÍSTICAS


Primera cita evangélica: "Cita de Versículo del Evangelista Friedrich Hegel........bajo el título de Fenomenología del espíritu.... el Todo, que se manifiesta en cada uno de sus momentos y particularmente en la articulación de todos ellos como sistema. ...:." Otras referencias evangélicas: " ....René Descartes, Immanuel Kant y F. Hegel. El primero... No aceptar nada que no sea evidente a la propia razón, la segunda... Dividir cada problema en tantas partes como se pueda, tercera... Pensar ordenadamente desde lo más simple a lo más complejo, y cuarta... Hacer revisiones exhaustivas para verificar que nada sea olvidado, ( ver al final obra citada). Al segundo, Arthur Schopenhauer le hizo una crítica referente, por no atreverse a explicar el noumeno o la cosa en sí, con el cual explicaba el origen del universo, y el tercero entró al quid de la transición de la no existencia, expresó... Comenzar por lo más indeterminado y vago: el ser, tan vacío que no admite más predicados que el solo ser es lo mismo que la nada. ...." Imperfecciones divinales que afectaron a los dioses: "Les faltaron palbras y razonamientos por decir:

"es el Todo, que se manifiesta en cada uno de sus momentos y particularmente en la articulación de todos ellos como sistema. ...:" Referencias: (Evangelio de San Fernando Savater, La aventura de pensar, Fernando Savater, páginas 143/47, Grupo Editorial Penguin, 2022"

DIOGENES: RELIGIÓN Y LUCHA DE CLASES

 "... no pueden justificar la injusticia social, la violencia física y mental, la explotación de unos contra los otros por medio de la fuerza, la ignorancia y la creencia religiosa..." (Prof. Diógenes García)


Observamos, sin ningún esfuerzo más que llano, claro y sencillo, que las cláusulas con las que se construye este texto, se funda en valores acentuadamente subjetivos como los de "justicia", "violencia física y mental", "explotación (aprovechamientos ventajosos), "por medio de la fuerza y la ignorancia"....Es de muy fácil entendimiento que el autor de estas construcciones comunicacionales, mide y sus apreciaciones en función de valores morales, subjetivamente propios de sus compromisos religiosos, asentados en una educación acendradamente influida por esas ideas servidas desde sus orígenes culturales colonizados desde el misticismo judeo cristiano, el mismo al que hemos sido sometidos la generalidad de los connacionales dominicanos, nacidos y formados "como manda Dios", bajo el peso cultural de la humanidad que nos ha tocado vivir. Algunas diferencias, sin embargo, nos separan a unos de otros, a partir de ciertos grados de alejamientos o acercamientos, con respecto a algunas renuncias, algunnas acogidas, algunos esfuerzos sobre ejercicios mentales y emocionales. En el caso del Prof. Diógenes García, lo mismo que en el de su par ideológico, Quilvio Vázquez, las evidencias de sus afianzados sentimientos morales, religiosos-místicos-cristianos, pensados emocionalmente, en valores como "la justicia", "el amor", "la honestidad", "la dignidad", "la piedad", ...etc., confirman sus entregas a la santificación de esos valores, que hacen más que obvia, su religiosidad, su íntimo acogimiento al deísmo judeo-cristiano, férvido, intimamente esperanzado en la sumisión a moralismo de las beneficiencias divinas, dados al sacrificio biológico, al sufrimiento, al dolor, a cambio de los bienes glorificadores, con los que se premia el "bien", el buen comportamiento, la conducta deseada, etc., alejados, obviamente, del proclamado "ateísmo", que con frecuencia, tienden a tratar de jurar, sin éxito, obviamente, pues sus santas y obedecidas proclamas, bien parece que les aseguran un privilegiado lugar al la diestra del "Creador" de sus apasinadas entregas al bien contra "el mal". "....Ya he demostrado en ésta y otras obras que el universo no fue creado por ningún Dios y que su desconocimiento de la formación del universo fue usado para subordinar a la mayoría a favor de la minoría..." (Prof. Diógenes García)


A la retórica profesional del Profesor Diógenes García no le hace bien mal aplicar el valor semiológico del poderoso contenido del término "demostración", este, que, sin embargo, no alcanza más que para la especulación, la suposición, la imaginación, al referise a aquel contradicho universal, histórico, filosófico, semántico, saturado de complicaciones, para referir con tal descuido que supuestamente ya habría "demostrado", que el Universo no habría sido creado por "ningún Dios". Estaría demás abundar en este desacierto semántico, epistémico.


Ya he demostrado en ésta y otras obras que el universo no fue creado por ningún Dios y que su desconocimiento de la formación del universo fue usado para subordinar a la mayoría a favor de la minoría.
El intento de explicar la formación del universo hizo que los investigadores crearan dos sistemas filosóficos antagónicos, el idealista y el materialista. El primero en vez de minimizar el problema, lo que hizo fue aumentarlo exponiendo a un creador del mismo, eso conllevó a la búsqueda de ese creador y del universo.

MATERIA ORGÁNICA: (DIÓGENES GARCÍA)

El nacimiento de la materia orgánica fue la negación de la materia inorgánica."


La denominación convencionada como " Materia Orgánica", alude a la existencia de componentes químicos, que tras un proceso de organización espontánea (a menos que alguna fuerza sobrenatural fuera de existir e intervenir), se organicen o conformen sistemas dinámicos autoreproducibles de forma autónoma, a los que solemos asignar o nombrar organon, a su resultado, organismos, organización, etc. A los elementos aislados, comúnmente, los denominamos como materia inorgánica, esta que puede y tiende, sin embargo a ser asimilada, incorporada y estructurada luego como en forma de organismos. Como puede apreciarse, la misma materia elemental, que pasa de átomos a componerse en moléculas es la misma materia que luego de organizarse en procesos biológicos, denominamos como materia orgánica, por cuanto, una y otra son exactamente la misma materia, expresada en distintos arreglos materiales.

El nacimiento del pensamiento fue la negación de la materia orgánica ( surgimiento de las células eucariotas y procariotas, la existencia de los animales y las plantas). El nacimiento del lenguaje fue la negación del pensar.

DEFINICIONES CREADAS POR CREYENTES: (QUILVIO VÁZQUEZ)

"...la Definición que tienen los Diccionarios del mundo, fue creada por creyentes, con el fin de hacer ver que Dios existe,...." (Quilvio Vázquez)

Todas las formas de las palabras, regularmente adoptadas a través de la historia de escrita, simbolizada, graficadas, normalizadas y traducidas a través del lógico artificio de los diccionarios, bien es de esperarse pudieron haber sido desarrollados y confeccionados por "creyentes", sobre todo, tomando en cuenta que tradicionalmente, por lo menos en la cultura occidentalizada, fue común que la realizan monjes dedicados a promover las historias bíblicas. Lo cierto, ciertísimo es, que para normalizar, retener, vibilizar el entendimiento escrito o leído, entre los humanos, es preciso, o, por lo menos muy conveniente, contar con un arbitraje, un azimut o parámetro que permita transmitir mensajes reproducidos, repetidos, capaces de fijarse con interpretación común. Es, hoy, casi imprescindible que un registro de signos comunes haga viable la comunicación. Sin importar quien haya valido como árbitro, lo útil es que se adopten convenciones válidas ante una comunidad. Esas convenciones, en el caso de las lenguas, han sido adoptadas en forma de diccionario, que solo viene a ser un instrumento convencional, independientemente de quienes lo hayan confeccionado, simplemente valen para adoptarse como convención común. De paso, es bueno, válido, aclarar que las obligadas ideas de adoptar creencias, convenciones, verdades acordadas, son inevitable ante la concepción de las ideas concebidas por la inteligencia humana.                                               

LOS VALORES ENTRE JUDÍOS Y CRISTIANOS III

 

Tratar de comprender, explicar, justificar, negar, aprobar , aceptar, cualquier vía o ruta decidida por algún individuo, colectividad restringida, parcial o general verificada en la sociedad humana, siempre constituirá un desafíante compromiso referido a un puzle laberíntico de infinitas salidas. 

Nosotros, los humanos formados en ser conducidos siguiendo unos patrones paradigmáticos fundados en una perfección divinal,  cristianizada, organizada bajo el peso de aspriraciones e inspiraciones morales, fundadas en los dictados de un proceso biológico, evolutivo y ansioso, compelido a lograr unas metas de ficciones infinitas, nos acogemos a determinados mandatos de derechos, deberes, aprobaciones y desaprobaciones sobre los que erigimos nuestras obligaciones y deberes.

Luchamos por sobrevivir, aferrados a los convencimientos de nuestras formaciones e ideas sensibles a esos proyectos idealizados, según esos reiterativos mandatos de los procesos evolutivos naturales. 

Gran mayoría del mundo, se ha civilizado y sobrevivido ajustando sus patrones de sobrevivencia a razones biológicistas comunes que les han inducido a desarrollar tipos biológicos, biofísicos y bioquímicos comunes como son los modos de alimentación protección de la descendencia, los procesos de aprovechamiento de las energías. 

Tanto han sido los reajustes en la evolución humana que de manera general, su biología se constituye en unidad tan común sobre los que, lejos de muchas otras designaciones menos diferenciadas, en gran medida han hecho común culturas cercanas a la unanimidad en sus rutas por la delimitación de los procesos evolutivos. 

Matar por competir, tanto como luchar por alimentos, dormir, sentir la necesidad de reproducirse, de criar, se vuelve tan perentorio que conlleva a esa necesria competencia por la vida, por sobrevivir, por eternizarse. 

Esa es la impostergable necesidad que siente la sociedad humana por sobreponerse al medio, a superarlo, a cumplir con ese instinto así de humano, así de imprescindible, de ejercer poder de superación infinita, de sentirse y superar al dios de todos los dioses, vencer y constituirse en todo el poder concentrado en la algorítmica instintiva de esa superación infinita desde la que hemos sido prohijos de este instivo arreglo inteligencial, sensitivo, utópico y a la vez tan real, tan ilimitado tan eterno.

LAS REFORMAS PROPUESTAS POR EL PRESIDENTE ABINADER

 


Comenzando por la más mediática y, polígicamente trascendente, el proyecto de Reforma resonado, suelto al azar de los opinaderos mediáticos, el referido a una posible modificación de los términos jurídicos en los que descansan las restricciones vigentes hoy, con respeeto al tiempo habilitado para que una persona pueda ejercer como presidente de la República Dominicana, vale advertir, que más allá de cuantos arreglos puedan establecerse, esgrimirse, concertarse en oficinas particulares, o, aun en los pasillos del mismo Palacio Presidencial, lo cierto ciertísimo es, que la soberanía institucional de la que se halla investida la Asamblea Nacional Constituyente, en su calidad formal de Asamblea Nacional Constituyente, es, ante todo, Soberana, frente a todos los arreglos, mandatos, acuerdos, etc., que su representación nacional,  arrastra y concierne a toda la ciudadanía reconocida en el concierto internaciona. mundial, al que su estatus de sociedad civilizada, le concede este espacio de poder social, que de forma consensuada se ha dado el mundo terrenal. En esta condición de soberanía, cuasi-absoluta, sus decisiones le conciernen al resto de la civilización aceptada. Esa soberanía queda así capacitada para proponer, concertar y generar toda clase de cambio institucional respetable, por tanto, dentro de ese consenso social, político y material, mundialmente concernido al los arreglos establecidos. Repostulación, no repostulación, extensión de mandatos, etc..quedan así concernidos a la Soberanía de esa Asamblea Nacional Constituyente, que represnta a la nación dominicana completa, según sus cánones civiles. 


LA REFORMA TRIBUTARIA:  El Estado Dominicano, se constituye como institución civico-militar en función de su constitucionalidad jurídica, en administrador, garante, obligador y deber de la nación dominicana a la que sirve, cuida, representa y protege. Como tal, asume las obligaciones y deberes propios, ajustado a las consecuencias soberanas de sus compromisos, deberes y obligaciones. Es así, a partir de estos arreglados consensuales, que se obliga  y compromete a laborar para rendir fuerzas y sacrificios capaces de ser habilitados como entrega contractual de sus esfuerzos, pasibles de ser puestos al servicio adeudable frente a otros consensuados. frente a los que habrá de rendir cuentas. Esos sacrificios citados, suelen expresarse en forma  de intercambios a través de medios transables como las monedas y otros medios sobre los que se acuerdan en forma de consensos multilaterales, transacciones de intercambios de intereses u obligaciones. Esas obligaciones del modo más común se expresa en forma de intercambio de monedas, más bien virtuales,  morales, o simplemente físicas, materialmente importantes como valor de cambios transables como objetos valederes por su importancia como servicios aprovechables. Sin embargo, siempre se arrastra, aun en los momentos de mayor frivolidad, cierto subjetivismo apreciado en la utilidad relativa de algunos materiales, cuyos valores tangibles, son, en última instancia, más compromisos respetados, que sustancia material. Sin embargo, dada la organización a la que ha llegado el intercambio de compromisos, la moneda, sigue compometida, más virtualmente que materialmente. Así es, por  tanto, que las obligaciones monetarias, representan el valor de la capacidad de producción de bienes y servicios, sobre todo, servicios transables. Es a partir de estos criterios que el consenso universal, internacional, se pliega ante estos valores y los pueblos, sus fuerzas laborales, sus entregas útiles, terminan expresándose en monedas. Estas monedas representadas, obligan a entregar bienes y servicios, en la proporción del valor transable. Las masas obreras, están, de ese modo obligadas a comprometer sus esfuerzos transables, así, en forma de monedas arbitradas por los consensos militarmente y comercialmente capaces de imponer esos valores.de transacsibilidad. Será, a partir de esos modos de compromiso que será siempre el esfuerzo obrero  más expuesto el llamado a ser sacrificado como materia de intercambio transable. Tenderá, por tanto, a ser esa obrería del más bajo perfil en la cadena de producción, por resultar la más abundante y vulnerable, la más comprometida a soportar los sacrificios de cualquier llamado a Reformar el sistema de Tributación, como obligación para cubrir los costos de sacrificios regulados por el sistema, obediente a las transacciones que implican obligaciones capitalistas, técnicas, científicas y administrativas.



EL MATERIALISMO DE QUILVIO Y DIÓGENES


Uno de los signos mejor definidos, indentificadores del concepto referido al materialismo lo constituye la presencia de la materia, sin necesidad de que haya sido creada ni se asigne origen predeterminado ni originado. Esta aserción inequivocamente se opone al obligado origen al que parece hallarle espacio teórico, el "Diogenismo", tras cuya concepción filosofica, su mentor formal, Prof. Diógenes García, pretende hacerle espacio. Ese obligado origen, contrasta tajantemente con ese "ideal o idealista" espacio mental dentro del cual, pretende apretujar el Diogenismo del Prof. Diógenes García, el "origen" de la materia y El Universo. Tratar de "crearle "un  espacio al origen, termina conformando un nuevo método o fórmula de "Creacionismo Ideaal",es decir, una más de las versiones diosística del idealismo creacionista en el que siempre parecen nadar sin ningún rubor, los santos y sagrados ateísmos cristianos del Profesor Diógenes García, lo mismo que igual parece sustentar el pensamiento, siempre luchador de Quilvio Vázquez, exponentes, ambos, de ese conspicuo ateísmo idealista sobre el que elegantemente suelen exponer.