| Mi niña creció abrazada a las dudas de las explicaciones mudas Mi niña creció abrazada a las dudas de las explicaciones del amor Resuelta en lágrimas rebeldes, preguntas complejas y sueños filiales Su nombre estaba incompleto, como signos de la génesis de su cuerpo Su madre le contaba historias de barcos y piratas y viajeros sin tiempo Mis ausencias marcaron sus amaneceres, dias escolares y horas de dormir Mi niña lleva los tatuajes volcánicos de mis impudicias, pero yo la amo Más que a mis recuerdos de niño, más que a mis dioses, más que a mi vida Amo sus juegos de palabras adolescentes que maduran, sus negaciones Sus sabias respuestas, sus gracias, sus gestos de guerra, sus gestos de paz Yo amo la mirada razonable de su cautela y los asertos de su desconfianza Amo sus medio-besos sin historias recogidas. Yo la amo cual mi Diosa. |
jueves, 26 de mayo de 2011
Mi Niña y Sus Dudas
domingo, 6 de marzo de 2011
CULPAS IRREDENTAS
No pediría tu perdón, no valen las redenciones sobre el daño sangrante revuelto en el dolor
La confianza destrozada, la cobija rota, las penas cristalizadas por lágrimas secas antes de brotar
La vergüenza inflada, la vida rebajada a promesas cansadas, doblegadas por el peso de lo gordo
La mirada humillada hasta el piso de lodos bajo el calzado del cazador indiscriminado, sin olfato
Avivados los arcos y las flechas contra la inocencia de tus miradas, tu pureza, tu perfecto respiro .
Ofensa entregada en bultos sin destinos postales, subrepticios, tras la malandra del irrespeto y el desamor
Hacia mi hija que es el alma inmerecida de mis sentidos, de mis días, de mis cantos apagados en lágrimas
De mis días, de mis espacios, de mis direcciones, de mis encantos encurtidos bajo el seco salobre
No habrá vueltas, la muerte no borra la historia, no la endereza, sólo la escribe con lápiz de plomo
No merecen valor mis pruebas, ni mi calor pasmado, de hojas secas, mis confesiones ni mis ruegos
.
Ni siquiera una huida hacia los fondos abisales o un sacrificio de fuego contra la vida, tal vez lo justo.
viernes, 25 de febrero de 2011
MI NIÑA HA CRECIDO
Turgente abre el capullo,
encienden sus pétalos
raudos los picaflores.
despierta la leve mariposa,
corteja sus colores,
sus aromas,
los dulces de su néctar
delatan su despertar.
una mañana,
mi niña ajusta los arneses del viaje
crisálida que airea sus alas
para estirarlas en formación de vuelo
mientras se templan al aire y al sol
fluyen vitales sus humores,
anudan su pensamiento
lúdica quebradura se estrena en su voz,
su piel reluce ante el horizonte
sus ojos avivan los enfoques
sus caderas se curvan al ritmo
de sus ensayos para una danza,
de olores reformados,
de apetitos divinos
de noches estrelladas,
de noches sin estrellas,
de duelos blancos,
de duelos negros,
de tardes que rìen,
de tardes que cantan
de tardes que silban
a coro de grillos y cigarras
han estallado sus hormonas
se templaron las virtudes
de mi niña que se aleja del nido
de mi niña que empieza ha soñar
con hacer un propio nido.
encienden sus pétalos
raudos los picaflores.
despierta la leve mariposa,
corteja sus colores,
sus aromas,
los dulces de su néctar
delatan su despertar.
una mañana,
mi niña ajusta los arneses del viaje
crisálida que airea sus alas
para estirarlas en formación de vuelo
mientras se templan al aire y al sol
fluyen vitales sus humores,
anudan su pensamiento
lúdica quebradura se estrena en su voz,
su piel reluce ante el horizonte
sus ojos avivan los enfoques
sus caderas se curvan al ritmo
de sus ensayos para una danza,
de olores reformados,
de apetitos divinos
de noches estrelladas,
de noches sin estrellas,
de duelos blancos,
de duelos negros,
de tardes que rìen,
de tardes que cantan
de tardes que silban
a coro de grillos y cigarras
han estallado sus hormonas
se templaron las virtudes
de mi niña que se aleja del nido
de mi niña que empieza ha soñar
con hacer un propio nido.
domingo, 20 de febrero de 2011
MI PQUEÑA SOFÍA ES REAL
Sofía es el nombre real de una niña real
Holgadamente bella de cabellos, de rostro, de figura y alma
Firme la mirada, dulce la voz, graciosamente gestual, de
Ingeniosa inteligencia expresada en sus palabras y reflejos
Arreglados a la luz de la prudencia, del juicio y el decir Divino.
Su sonrisa de niña ha cambiado sus sonidos y silencios
Ahogada en los mares de su cuerpo nuevo de mariposa
Uncida de colores repartidos como arte de pinceles para el amor
Rendido a la voluntad de los dioses de lo perfecto, de lo exacto.
Sus alas abiertas al amanecer, abiertas al día, abiertas a la tarde
Angeles y vírgenes y elevan plegarias a los altares de su virtud
Isla de privilegios enclavada entre mares de monstruos y sirenas
Religiosamente entregados a las pasiones de las noches ruidosas
Guiños insolentes de serpientes paradisíacas y frutos prohibidos
Inmaduros como rechino de cáscaras verdes del limón sin tiempo
Navegantes de ríos y océanos embarrancan sus barcas y echan anclas
Simuladas, apostando sin temor a la lozanía de las mieses
Enfiladas bajo el sol de las pacientes esperas al orden de Dios.
Holgadamente bella de cabellos, de rostro, de figura y alma
Firme la mirada, dulce la voz, graciosamente gestual, de
Ingeniosa inteligencia expresada en sus palabras y reflejos
Arreglados a la luz de la prudencia, del juicio y el decir Divino.
Su sonrisa de niña ha cambiado sus sonidos y silencios
Ahogada en los mares de su cuerpo nuevo de mariposa
Uncida de colores repartidos como arte de pinceles para el amor
Rendido a la voluntad de los dioses de lo perfecto, de lo exacto.
Sus alas abiertas al amanecer, abiertas al día, abiertas a la tarde
Angeles y vírgenes y elevan plegarias a los altares de su virtud
Isla de privilegios enclavada entre mares de monstruos y sirenas
Religiosamente entregados a las pasiones de las noches ruidosas
Guiños insolentes de serpientes paradisíacas y frutos prohibidos
Inmaduros como rechino de cáscaras verdes del limón sin tiempo
Navegantes de ríos y océanos embarrancan sus barcas y echan anclas
Simuladas, apostando sin temor a la lozanía de las mieses
Enfiladas bajo el sol de las pacientes esperas al orden de Dios.
Su nombre
Bíblico era el nombre amistoso de una niña tierna como polluela en plumones
Una tarde como todas las tardes deportivas de mis vacaciones en mi pueblo
Su paso contorneado venía de frente, cimbreante, breve como su frágil silueta
Yo, tocado por el impresionante desconcierto de su núbil apariencia recién inaugurada
Mascullaba entre salivas mi asombro entre lascivias, fríos de piel y calor de mente
Estremecida. Esquivaron sus pasos la ruta inminente del encuentro y sus ojos mis miradas
Mis nerviosos deseos de acercarla hasta el tremor de mi entorno rodaron por el suelo
Corté la respiración por un instante, encendidos mis arrojos seguí su diligencia casual
Eran los días lluvioso del verano lluvioso, escandalizaron las aguas mi presencia
Determinadas a espantarme de su calle final sin curvas ni salida, retornaba dichoso
Entre esperanzas, determinaciones y sustos del alma. La suerte apostaba por mi carrera
Santificada por la dulzura de aquel único cruce de miradas de estallantes feromonas
Puras, nuevas, cargadas aun de los aromas de la pubertad despedida sin celebraciones
Así, regresé hasta su portal cuando la noche declaraba los brillos plateados de la luna
Redoblados por la magia de tus ojos cuando al aviso vecindario de mi presencia apareciste
Ante mi, esplendorosa, recogida la voz tras unos gestos de mujer resonantes en mi piel
Lúdicamente mimetizados tus labios se desvanecían bajo el brillo húmedo de la joven pasión
Tintineaban en mi pensamiento los tonos ligeros de tus mejillas en el ir y venir de sus flujos
Aligerados por los pulsos acelerados de un corazón sometido a la confusa presión del amor
ASOMBRO DEL ENCUENTRO
Mascullaba entre salivas mi asombro entre lascivias, fríos de piel y calor de mente
Estremecida. Esquivaron sus pasos la ruta inminente del encuentro y sus ojos mis miradas
Rodaron por el suelo mis nerviosos deseos de acercarla hasta el tremor de mi entorno
Corté la respiración por un instante, encendidos mis arrojos seguí su diligencia casual
Eran los días lluvioso del verano lluvioso, escandalizaron las aguas mi presencia
Determinadas a espantarme de su calle final sin curvas ni salida, retornaba dichoso
Entre esperanzas, determinaciones y sustos del alma. La suerte apostaba por mi carrera
Santificada por la dulzura de aquel único cruce de miradas de estallantes feromonas
Puras, nuevas, cargadas aun de los aromas de la pubertad despedida sin celebraciones
Entonces, regresé hasta su portal cuando la noche declaraba los brillos plateados de la luna
Redoblados por la magia de tus ojos cuando al aviso vecindario de mi presencia apareciste
Ante mi, esplendorosa, recogida la voz tras unos gestos de mujer resonantes en mi piel
Lúdicamente mimetizados tus labios se desvanecían bajo el brillo húmedo de la joven pasión
Tintineaban en mi pensamiento los tonos ligeros de tus mejillas en el ir y venir de sus flujos
Aligerados por los pulsos acelerados de un corazón sometido a la confusa presión del amor
Raudas ondulaciones recorrían los flujos de todos mis sentidos ardientemente exitados
Oleadas de pensamientos más atrevidos que el pecado original secuestraban mis razones
Disparando chorros hormonales contra mi boca, manos, contra todo mi cuerpo tensado
Ríos viscosos como efluvios de becerro babeante bañaban mi cuerpo y espumaba mi boca
Intensamente deseosa. Permanecíamos sentados a semiluz en los contenes del andén
Guiñaba el ojo Doña Marina la vecina en su pasar de ir para volver con sus medio-saludos
Urgida de motivos para reportar las viñetas del romance armado entre él de 25 y ella de 15
Eran también las noches de mis libros, eran también las noches de mis luchas humanas
Zozobraron mis desafíos ante la niña, vulneraba su infancia, me rindió la razón, aun la sueño..
Estremecida. Esquivaron sus pasos la ruta inminente del encuentro y sus ojos mis miradas
Rodaron por el suelo mis nerviosos deseos de acercarla hasta el tremor de mi entorno
Corté la respiración por un instante, encendidos mis arrojos seguí su diligencia casual
Eran los días lluvioso del verano lluvioso, escandalizaron las aguas mi presencia
Determinadas a espantarme de su calle final sin curvas ni salida, retornaba dichoso
Entre esperanzas, determinaciones y sustos del alma. La suerte apostaba por mi carrera
Santificada por la dulzura de aquel único cruce de miradas de estallantes feromonas
Puras, nuevas, cargadas aun de los aromas de la pubertad despedida sin celebraciones
Entonces, regresé hasta su portal cuando la noche declaraba los brillos plateados de la luna
Redoblados por la magia de tus ojos cuando al aviso vecindario de mi presencia apareciste
Ante mi, esplendorosa, recogida la voz tras unos gestos de mujer resonantes en mi piel
Lúdicamente mimetizados tus labios se desvanecían bajo el brillo húmedo de la joven pasión
Tintineaban en mi pensamiento los tonos ligeros de tus mejillas en el ir y venir de sus flujos
Aligerados por los pulsos acelerados de un corazón sometido a la confusa presión del amor
Raudas ondulaciones recorrían los flujos de todos mis sentidos ardientemente exitados
Oleadas de pensamientos más atrevidos que el pecado original secuestraban mis razones
Disparando chorros hormonales contra mi boca, manos, contra todo mi cuerpo tensado
Ríos viscosos como efluvios de becerro babeante bañaban mi cuerpo y espumaba mi boca
Intensamente deseosa. Permanecíamos sentados a semiluz en los contenes del andén
Guiñaba el ojo Doña Marina la vecina en su pasar de ir para volver con sus medio-saludos
Urgida de motivos para reportar las viñetas del romance armado entre él de 25 y ella de 15
Eran también las noches de mis libros, eran también las noches de mis luchas humanas
Zozobraron mis desafíos ante la niña, vulneraba su infancia, me rindió la razón, aun la sueño..
RECUERDO ETERNO
Recuerdos y olvidos van llenando de notas los pentagramas de nuestras vidas
Desesperadas locuras nos sientan en las sienes armonías sinfónicas
Luces de giros deslumbrantes de todos los tonos y colores siguen la orquesta
Amenizándonos la imaginación cargada de emocionantes fantasías y sueños
Mientras los edictos reales disponen los ordenamientos, arreglos y consensos
Los actores ausentes, los narradores anuncian la obra, suenan los redoblantes, suben los cortinajes,
Titiriteros raudos presentan su espectáculo de muñecos sin alma, son nuestros cuerpos vacíos
Imágenes, siluetas y sombras de nuestra verdad son vendidas en los mercados sociales
Al precio de los deseos y complacencias de las encomiendas y capitulaciones
Rugen los dioses creadores de los mandatos moralinos, anudan a los muros los tonos de la seducción
Armados de ballestas servidas por los Santos Oficios, inquisidores y verdugos suben al escenario
Miríadas de larvas depredantes avanzan desde las roídas arboledas en busca de retoños espirituales
Serán otros sus alimentos, nuestras almas vagan por el mundo de los urgentes refugios
Negadas a militar entre nuestros vacíos cascarones de teatros complacientes de Reyes y Pontífices.
Alzados en aplausos para celebrar la muerte de los amantes entregados a buscar la dicha de sus vidas
Bienaventuradas son de los pájaros migrantes que durante sus vuelos huidos del invierno
Alcanzan a conocer las sintonías musicales y los verdes de los veranos en otros bosques
Travesía de idas y de vueltas, unas tras otras van dejando volar el alma remontado las nubes y sus lluvias
Lanzando a batir sus alas sin amarras ni sellos, navegando bajo el mando de sus instintos naturales
Igual lo hacen los salmones remontando océanos, saltos, rápidos y cañones caudalosos,
Siguen las rutas trazadas por los astros, escuchan los sonidos de las sinfonías de los vientos
Rutas tormentosas no restan los bríos encumbrados de mensajes originales de su alma salmonera
En su sangre arden las señales urgentes de la especie, la explosiva virtud de los retumbos de la eternidad
Determinados a iluminar, las aguas de su universo con los rayos de sus iridescentes y multiplicados cristales
Expresados en millares de ofertas para la libertad y señorío sobre los espacios concedidos por El Cosmos
Calores y espumas del mar vienen en sus cuerpos transparentes y libres como las mismas olas
Otra vez los hilos de las redes infinitas se abren para llevar a los mares la razón de los siglos
Siempre triunfal para inseminar de voces al mundo más allá de los bozales de los domadores
Silenciosamente navegando en favor de los vientos duplicados por la gracia del Cielo, porque asi lo quiere Dios
Al alcance de los números de lo perfecto, de lo exacto, de la verdad del existir antes de morir.
Nadie, nunca, nadie, sinembargo, borrará la historia de una alma resistida a morir sin ser feliz
Todos los teatros, los monarcas, los titiriteros, las larvas y los Santos Oficios pasarán por pasar
Se olvidarán las memorias de los tiempos y de los hombres, y de las leyes y de la sociedad, aquellos sueños
Errantes y solas viajarán las penas de amor por el universo infinito, los arrojos vencidos, mas, nunca rendido resignará el amor.
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