viernes, 22 de julio de 2011

ANGELITA


Brillaban las mañanas como siempre brillan los amaneceres de mi pueblo,

Doncellas adolescentes tímidamente sonreídas trocaban fugaces miradas por un gesto,

Todas caminaban hacia la escuela apurando la gracia de sus pasos, 

Angelita era el nombre de una niña de mirada despierta y distinta,

De palabras completas y pasos adelantados a la prisa,

Sus gestos escolares iban definidos por su uniforme relucido,

A la medida del orden monárquico como infanta consentida.

Ningún salto estaría permitido para invadir sus cercos,

Sólo Dios conocía los códigos de sus puertas.

Sólo Dios porque Dios lo sabe todo.

Angelita era distinta a todas porque su gracia era inmensa.

Angelita es distinta a todas, porque su gracia es inagotable

jueves, 26 de mayo de 2011

Mi Niña y Sus Dudas

Mi niña creció abrazada a las dudas de las explicaciones mudas
Mi niña creció abrazada a las dudas de las explicaciones del amor
Resuelta en lágrimas rebeldes, preguntas complejas y sueños filiales
Su nombre estaba incompleto, como signos de la génesis de su cuerpo
Su madre le contaba historias de barcos y piratas y viajeros sin tiempo
Mis ausencias marcaron sus amaneceres, dias escolares y horas de dormir
Mi niña lleva los tatuajes volcánicos de mis impudicias, pero yo la amo
Más que a mis recuerdos de niño, más que a mis dioses, más que a mi vida
Amo sus juegos de palabras adolescentes que maduran, sus negaciones
Sus sabias respuestas, sus gracias, sus gestos de guerra, sus gestos de paz
Yo amo la mirada razonable de su cautela y los asertos de su desconfianza
Amo sus medio-besos sin historias recogidas. Yo la amo cual mi Diosa.


domingo, 6 de marzo de 2011

CULPAS IRREDENTAS

No pediría tu perdón,  no  valen las redenciones sobre  el daño sangrante revuelto en el dolor


La confianza destrozada, la cobija rota, las penas cristalizadas por lágrimas secas antes de brotar


La vergüenza inflada,  la vida rebajada a  promesas cansadas, doblegadas por el peso de lo gordo


La mirada humillada hasta el piso de lodos bajo el calzado del cazador indiscriminado, sin olfato


Avivados los arcos y las flechas contra la inocencia de tus miradas, tu pureza, tu perfecto respiro.

Ofensa entregada en bultos sin destinos postales, subrepticios, tras la malandra del irrespeto y el desamor


Hacia mi hija que es el alma inmerecida de mis sentidos, de mis días, de mis cantos apagados en lágrimas


De mis días, de mis espacios, de mis direcciones, de mis encantos encurtidos bajo el seco salobre


No habrá  vueltas, la  muerte  no  borra la historia, no  la endereza, sólo la escribe con lápiz de plomo


No merecen  valor mis pruebas, ni  mi calor  pasmado, de hojas secas, mis confesiones ni mis ruegos

.
Ni siquiera una huida hacia los fondos abisales o un sacrificio de fuego contra la vida, tal vez lo justo.

viernes, 25 de febrero de 2011

MI NIÑA HA CRECIDO


Turgente abre el capullo,
encienden sus pétalos
raudos los picaflores.
despierta la leve mariposa,
corteja sus colores,
sus aromas,
los dulces de su néctar
delatan su despertar.
una mañana,
mi niña ajusta los arneses del viaje
crisálida que airea sus alas
para estirarlas en formación de vuelo
mientras se templan al aire y al sol
fluyen  vitales 
sus humores,
anudan su pensamiento
lúdica quebradura se estrena en su voz,
su piel reluce ante el horizonte
sus ojos avivan los enfoques
sus caderas se curvan al ritmo
de sus ensayos para una danza,
de olores reformados,
de apetitos divinos
de noches estrelladas,
de noches sin estrellas,
de duelos blancos,
de duelos negros,
de tardes que rìen,
de tardes que cantan
de tardes que silban
a coro de grillos y cigarras
han estallado sus hormonas
se templaron  las virtudes
de mi niña que se aleja del nido
de mi niña que empieza ha soñar

con hacer un propio nido.

domingo, 20 de febrero de 2011

MI PQUEÑA SOFÍA ES REAL

Sofía es el nombre real de una niña real



Holgadamente bella de cabellos, de rostro, de figura y alma



Firme la mirada, dulce la voz, graciosamente gestual, de



Ingeniosa inteligencia expresada en sus palabras y reflejos



Arreglados a la luz de la prudencia, del juicio y el decir Divino.



Su sonrisa de niña ha cambiado sus sonidos y silencios



Ahogada en los mares de su cuerpo nuevo de mariposa



Uncida de colores repartidos como arte de pinceles para el amor



Rendido a la voluntad de los dioses de lo perfecto, de lo exacto.



Sus alas abiertas al amanecer, abiertas al día, abiertas a la tarde



Angeles y vírgenes y elevan plegarias a los altares de su virtud



Isla de privilegios enclavada entre mares de monstruos y sirenas



Religiosamente entregados a las pasiones de las noches ruidosas



Guiños insolentes de serpientes paradisíacas y frutos prohibidos



Inmaduros como rechino de cáscaras verdes del limón sin tiempo



Navegantes de ríos y océanos embarrancan sus barcas y echan anclas



Simuladas, apostando sin temor a la lozanía de las mieses



Enfiladas bajo el sol de las pacientes esperas al orden de Dios.

Su nombre

Bíblico era el nombre amistoso de una niña tierna como polluela en plumones

Una tarde como todas las tardes deportivas de mis vacaciones en mi pueblo

Su paso contorneado venía de frente, cimbreante, breve como su frágil silueta

Yo, tocado por el impresionante desconcierto de su núbil apariencia recién inaugurada

Mascullaba entre salivas mi asombro entre lascivias, fríos de piel y calor de mente

Estremecida. Esquivaron sus pasos la ruta inminente del encuentro y sus ojos mis miradas

Mis nerviosos deseos de acercarla hasta el tremor de mi entorno rodaron por el suelo

Corté la respiración por un instante, encendidos mis arrojos seguí su diligencia casual

Eran los días lluvioso del verano lluvioso, escandalizaron las aguas mi presencia

Determinadas a espantarme de su calle final sin curvas ni salida, retornaba dichoso

Entre esperanzas, determinaciones y sustos del alma. La suerte apostaba por mi carrera

Santificada por la dulzura de aquel único cruce de miradas de estallantes feromonas

Puras, nuevas, cargadas aun de los aromas de la pubertad despedida sin celebraciones

Así, regresé hasta su portal cuando la noche declaraba los brillos plateados de la luna

Redoblados por la magia de tus ojos cuando al aviso vecindario de mi presencia apareciste

Ante mi, esplendorosa, recogida la voz tras unos gestos de mujer resonantes en mi piel

Lúdicamente mimetizados tus labios se desvanecían bajo el brillo húmedo de la joven pasión

Tintineaban en mi pensamiento los tonos ligeros de tus mejillas en el ir y venir de sus flujos

Aligerados por los pulsos acelerados de un corazón sometido a la confusa presión del amor

ASOMBRO DEL ENCUENTRO

Mascullaba entre salivas mi asombro entre lascivias, fríos de piel y calor de mente




Estremecida. Esquivaron sus pasos la ruta inminente del encuentro y sus ojos mis miradas



Rodaron por el suelo mis nerviosos deseos de acercarla hasta el tremor de mi entorno



Corté la respiración por un instante, encendidos mis arrojos seguí su diligencia casual



Eran los días lluvioso del verano lluvioso, escandalizaron las aguas mi presencia 



Determinadas a espantarme de su calle final sin curvas ni salida, retornaba dichoso



Entre esperanzas, determinaciones y sustos del alma. La suerte apostaba por mi carrera



Santificada por la dulzura de aquel único cruce de miradas de estallantes feromonas



Puras, nuevas, cargadas aun de los aromas de la pubertad despedida sin celebraciones



Entonces, regresé hasta su portal cuando la noche declaraba los brillos plateados de la luna



Redoblados por la magia de tus ojos cuando al aviso vecindario de mi presencia apareciste



Ante mi, esplendorosa, recogida la voz tras unos gestos de mujer resonantes en mi piel



Lúdicamente mimetizados tus labios se desvanecían bajo el brillo húmedo de la joven pasión



Tintineaban en mi pensamiento los tonos ligeros de tus mejillas en el ir y venir de sus flujos



Aligerados por los pulsos acelerados de un corazón sometido a la confusa presión del amor



Raudas ondulaciones recorrían los flujos de todos mis sentidos ardientemente exitados





Oleadas de pensamientos más atrevidos que el pecado original secuestraban mis razones



Disparando chorros hormonales contra mi boca, manos, contra todo mi cuerpo tensado



Ríos viscosos como efluvios de becerro babeante bañaban mi cuerpo y espumaba mi boca



Intensamente deseosa. Permanecíamos sentados a semiluz en los contenes del andén



Guiñaba el ojo Doña Marina la vecina en su pasar de ir para volver con sus medio-saludos



Urgida de motivos para reportar las viñetas del romance armado entre él de 25 y ella de 15



Eran también las noches de mis libros, eran también las noches de mis luchas humanas



Zozobraron mis desafíos ante la niña, vulneraba su infancia, me rindió la razón, aun la sueño..