Nacer es comenzar a morir. En la medida que nos enfrentamos a la adversidad del medio natural, la lucha por la supervivencia de la especie se torna cada vez más agreste. Complacida, finalmente, la feliz misión de la reproducción, se acelera la caída de la pendiente de la curva que describe la lucha por la supervivencia. Pronto nos damos cuenta de que se acerca la gran catástrofe que nos convertirá en desechos humíferos sobre los que se alimentará los procesos de continuación de la misma batalla. A partir de entonces comenzamos a ver todo a nuestro alrededor como desastre que se nos viene encima como avalancha de desechos destructivos. Nuestra memoria consciente, aun más, la inconsciente, pasa a revisar todos los mejores momentos de lo más feliz de nuestra existencia, desde que vimos la primera luz, la primera mamada, la satisfacción por las frescuras primaverales asociadas a los colores de los alimentos y las flores y verdes que les preceden. Esos recuerdos compiten ahora con los dolores en los huesos, las indigestiones, las agresiones contrarias al placer por la reproducción, los rechazos implícitos a nuestra presencia y existencia misma. Así que todo nos parece lo peor, -y lo es-, por cuanto pasamos a rememorar con melancolía y nostalgias, todo lo vivido cada vez más atrás, más atrás.....hasta el nacimiento y quizás algo más lejos aun. Ya todo lo anterior nos parecerá muchísimo mejor que lo vivido hoy. Absurdo inobjetivo total ! La evolución biológica material sigue las leyes dialécticas que nos dirigen en el sentido de la perfectibilidad, sea el pensamiento cultivado dentro del concurso materialista como dentro del concurso del idealismo divinológico. Lo demás es signo de la lógica inclinación hacia la rendición total. Son mejores nuestros hijos como lo serán los hijos de nuestros hijos. Ellos acumulan nuestras enseñanzas y las que suman a partir de la natural selección por el mejoramiento continuo.
jueves, 20 de septiembre de 2018
PARODIA A LEIBI
De amores buscas casi decir nada
Ayer te prendaste de unos ojos viejos
No bastó el deshielo ni el brillo certero
Para incendiarte así en el mismo pecho
Ayer te prendaste de unos ojos viejos
No bastó el deshielo ni el brillo certero
Para incendiarte así en el mismo pecho
Muy pronto supe que huyes a ser dueña
Tus noches tambíen tenían sus estrellas
aún siendo así rezabas adentro
mientras sabías bien, tu no andabas hueca.
¿Y ahora dónde estás siendo el gran lucero?
¿Donde alumbra hoy la luz de tus velas ?
Si la esperanza viaja de retorno
¿Donde alumbra hoy la luz de tus velas ?
Si la esperanza viaja de retorno
La brisa tibia agranda las llamas
Bajo el aliento del soplo sincero
Aliento en esperas si aun lo quisieras
Bajo el aliento del soplo sincero
Aliento en esperas si aun lo quisieras
CAZADORES DE PÁJAROS ENFERMOS
La cacería de pájaros, llevada a cabo con mayor frecuencia, entre los montes arbolados, entrena a los muchachos de las comunidades rurales a reconocer signos de apariencias y comportamientos que definen la importancia material del objetivo. Un " carpiolo'' o pajaro carpintero, muy activo de plumas brillantes, esbelto y canto alto hasta molestar al oído humano si está muy acercado, sin dudas es un macho joven, de carnes sanas, suaves y sabrosas.
Cuando observamos un animal lento, asustado, de plumas apagadas que rara vez canta o ataca, son estos signos claros de que el objeto estaría cundido de "tacos", probablemente ya gusanosos. No es un objetivo para consumir piedras o canicas selectas.
Mejor vale dejarlos que sirvan de señuelos para que se acerquen otros. Así, tanto el cazador que aprovecha las debilidades del pájaro enfermo, como el pescador que pretende pescar las tilapias flacas, paridas que buscan las orillas de los breves estuarios u orillas para desovar, nunca aplican para ganar una presa cara.
Para lograr un buen tirapiedras, se precisa de una pareja horqueta de guayabo, o jaijao, curadas al fuego, jamás una cortada de las bellas flores del mirabal aunque luzcan parejas y bellas. El par de bandas de goma roja o, si negras, preferiblemente de tubos nuevos, nunca de tubos para bicicletas ni muy viejos, las ligas para atarlas a la horqueta o "mirada", deben ser sacadas de la misma goma y una para cada amarre, no varios pedazos.
No sirven las gomitas de oficina ni funciona bien amarrarlas con hilos de algodón inexpansibles. El cuero no debe ser de la parte delantera de un zapato viejo sino de los laterales traseros, pero lo preferible es un retazo nuevo de talabartería y de suela ocaria.
La confección de un buen tirapiedras es casi un arte, así que la obra luce francamente artística. Los muchachos que no se apuraron en cacerías de pájaros iportantes como rolas alablancas, perdices y patarrojas, eran aquellos que solían cazar pájarobobos, ciguas enfermas, monas de gallos, etc....Eso de andar tras los pájaros enfermos es un ejercicio de zacatecas.
Dejad que los muertos entierren sus muertos.
Cuando observamos un animal lento, asustado, de plumas apagadas que rara vez canta o ataca, son estos signos claros de que el objeto estaría cundido de "tacos", probablemente ya gusanosos. No es un objetivo para consumir piedras o canicas selectas.
Mejor vale dejarlos que sirvan de señuelos para que se acerquen otros. Así, tanto el cazador que aprovecha las debilidades del pájaro enfermo, como el pescador que pretende pescar las tilapias flacas, paridas que buscan las orillas de los breves estuarios u orillas para desovar, nunca aplican para ganar una presa cara.
Para lograr un buen tirapiedras, se precisa de una pareja horqueta de guayabo, o jaijao, curadas al fuego, jamás una cortada de las bellas flores del mirabal aunque luzcan parejas y bellas. El par de bandas de goma roja o, si negras, preferiblemente de tubos nuevos, nunca de tubos para bicicletas ni muy viejos, las ligas para atarlas a la horqueta o "mirada", deben ser sacadas de la misma goma y una para cada amarre, no varios pedazos.
No sirven las gomitas de oficina ni funciona bien amarrarlas con hilos de algodón inexpansibles. El cuero no debe ser de la parte delantera de un zapato viejo sino de los laterales traseros, pero lo preferible es un retazo nuevo de talabartería y de suela ocaria.
La confección de un buen tirapiedras es casi un arte, así que la obra luce francamente artística. Los muchachos que no se apuraron en cacerías de pájaros iportantes como rolas alablancas, perdices y patarrojas, eran aquellos que solían cazar pájarobobos, ciguas enfermas, monas de gallos, etc....Eso de andar tras los pájaros enfermos es un ejercicio de zacatecas.
Dejad que los muertos entierren sus muertos.
SÍNCOPE DE LUCES
Los cementerios trascienden aprestos
Límetess de ritos nobles, albergan
Quieto transcurrir que jamás postergan
Ave y halconero, todos son tiestos
De sol frío, de origen sin inicios
Aguila y serpiente, sapo y lancetas
Triunfan dormidos sin batir aletas
Ritma el soneto, sin ripios ni vicios
Igual, tan igual mismo es el final
Tierras de La Tierra, rosas del rosal
En síncope de luces canta la luna
Flores, primaveras, fuegos del mal
Dios de las aguas, comba universal
Rito del destino, Natura le acuna.
Límetess de ritos nobles, albergan
Quieto transcurrir que jamás postergan
Ave y halconero, todos son tiestos
De sol frío, de origen sin inicios
Aguila y serpiente, sapo y lancetas
Triunfan dormidos sin batir aletas
Ritma el soneto, sin ripios ni vicios
Igual, tan igual mismo es el final
Tierras de La Tierra, rosas del rosal
En síncope de luces canta la luna
Flores, primaveras, fuegos del mal
Dios de las aguas, comba universal
Rito del destino, Natura le acuna.
OTOÑO PURPURADO
Inscrito en el vuelo eterno de mis pensamientos viaja tu nombre
Tallado en surcos fundidos al calor de tu radiante virtud sin sombras
Sol de blancas luces, pureza del amor divino, hada de mis aguas
Encendidos, relucientes, esparcen su calor los rayos de tu imagen
Contra los rituales de los olvidos, tu ausencia solo agita mi espera
Compelido por la memoria de tus sensuales y rojos gestos de mujer
Pechos comprmidos contra el ardor de la pasión húmedos y túrgidos
Flor de feromonas brotadas,, flujo de fiera en celo de maternidad
Tus olores hembras fundan las locuras de mis arrojos en palabras
Subidas por los flujos vitales de todo mi cuerpo, mientras se cuece
En los hirvientes flujos de la líbido en despirtos ríos de recuerdos
Eres el inolvidado bien de la completa dicha de amar sin reclamos
Paz que se vierte sobre un devenir crepuscular, sobre el otoño
Purpurado de horas cansadas, de ruidos atenuados por los dioses.
Guardar tu presencia en mis versos conjuga tu risa en mi garganta
Te beso en silencio, humedezco mis labios y se moja mi cuerpo.
Tallado en surcos fundidos al calor de tu radiante virtud sin sombras
Sol de blancas luces, pureza del amor divino, hada de mis aguas
Encendidos, relucientes, esparcen su calor los rayos de tu imagen
Contra los rituales de los olvidos, tu ausencia solo agita mi espera
Compelido por la memoria de tus sensuales y rojos gestos de mujer
Pechos comprmidos contra el ardor de la pasión húmedos y túrgidos
Flor de feromonas brotadas,, flujo de fiera en celo de maternidad
Tus olores hembras fundan las locuras de mis arrojos en palabras
Subidas por los flujos vitales de todo mi cuerpo, mientras se cuece
En los hirvientes flujos de la líbido en despirtos ríos de recuerdos
Eres el inolvidado bien de la completa dicha de amar sin reclamos
Paz que se vierte sobre un devenir crepuscular, sobre el otoño
Purpurado de horas cansadas, de ruidos atenuados por los dioses.
Guardar tu presencia en mis versos conjuga tu risa en mi garganta
Te beso en silencio, humedezco mis labios y se moja mi cuerpo.
COFIRMACIÓN
Volaré contra los tenebrosos nublados de las noches ciegas
Hasta recostar mi costado tras el portal de tu tibia madriguera
Allí estaré al momento del amanecer del sol de tu sonrisa
Alegre y fresca como espumas de río corriente en cascadas
Tras esos labios ofrecidos a los desvaríos de mis sueños
Despordados en torrentes de pensamientos e imaginaciones
Pecho de frutal, pomelos enjugados por madurar en mis manos
Trémulas, sobresatadas, incrédulas contra los inciertos días
De esta carrera sin pausas ni descansos, en busca de tu aliento
De ese respirar consumido en tus gestos de sensuales silencios
Potra de fuerzas relevadas por sutiles temblores casi orgásmicos
Ruego por alcanzar el olor de tus aguas y el sabor de tus salivas
Dios diá que nos alcancen las horas y distancias aun adeudadas
Para saldar cuentas adjuntas por el resto de nuestra existencia.
Abriremos las puertas cerradas por los hierros de esta cárcel
Entonces afirmaremos el amor concedido desde los cielos
Hasta recostar mi costado tras el portal de tu tibia madriguera
Allí estaré al momento del amanecer del sol de tu sonrisa
Alegre y fresca como espumas de río corriente en cascadas
Tras esos labios ofrecidos a los desvaríos de mis sueños
Despordados en torrentes de pensamientos e imaginaciones
Pecho de frutal, pomelos enjugados por madurar en mis manos
Trémulas, sobresatadas, incrédulas contra los inciertos días
De esta carrera sin pausas ni descansos, en busca de tu aliento
De ese respirar consumido en tus gestos de sensuales silencios
Potra de fuerzas relevadas por sutiles temblores casi orgásmicos
Ruego por alcanzar el olor de tus aguas y el sabor de tus salivas
Dios diá que nos alcancen las horas y distancias aun adeudadas
Para saldar cuentas adjuntas por el resto de nuestra existencia.
Abriremos las puertas cerradas por los hierros de esta cárcel
Entonces afirmaremos el amor concedido desde los cielos
SANTAS CULPAS
Cerrojo trabado contra brisas de plomizos nublados
Ocaso de aleteos últimos que juegan sobre las cobijas
De tiempos vencidos y aguas amansadas sobre el llano
Verdor de aguaceros fugaces al pardo cierre del otoño
Temprana la mañana urgente abrirá clara la puerta
A través de los marcos cruzaremos contra los edictos
Y los fierros reales, contra los cielos y contra la noche
De frente al día y sus rumores encendidos de pájaros
Volaremos sorteando la virginidad de las madrugadas
Saturadas de pensamientos arreglados sin arrebatos
Nosotros concederemos a la Naturaleza las virtudes
Confesadas al Creador por los principios de su Luz
Multiplicadora y redentora de nuestras santas culpas.
Ocaso de aleteos últimos que juegan sobre las cobijas
De tiempos vencidos y aguas amansadas sobre el llano
Verdor de aguaceros fugaces al pardo cierre del otoño
Temprana la mañana urgente abrirá clara la puerta
A través de los marcos cruzaremos contra los edictos
Y los fierros reales, contra los cielos y contra la noche
De frente al día y sus rumores encendidos de pájaros
Volaremos sorteando la virginidad de las madrugadas
Saturadas de pensamientos arreglados sin arrebatos
Nosotros concederemos a la Naturaleza las virtudes
Confesadas al Creador por los principios de su Luz
Multiplicadora y redentora de nuestras santas culpas.
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