lunes, 4 de mayo de 2020

IRA, APATÍA, NEGLIGENCIA, CONFORMIDAD O INDIFERENCIA ANTE LA PANDEMIA


Fui formado bajo el convencimiento moral de que asumir una actitud airada es transgredir o violar una regla espiritual, social y doctrinalmente divina que nos coloca en estado de inculpado de pecado mortal, solo subsanado mediante la intervención de sincero acto de confesión, arrepentimiento, promesa de no volver a caer en la misma actitud además de cumplir algún sacrificio impuesto por el confensor, representante de la justicia divina, para merecer la correspondiente indulgencia.

El arribo, presencia e insistencia en permanecer en nuestro medio social de este ....(bueno, he de decir...bendito), virus, pandémico, abusador tenaz y para  colmo hasta coronado, provoca todas las clases de estados de ánimos imaginables.

Claramente, no debré sentirme airado, cualquiera que sea la palabra regional, cultural o costumbrista con la que se nos antoje apodar dicho estado, se que las hay feas, menos bonita, groseras y hasta belicosas, pero lo cierto, ciertísimo es que también suenan eufónicamente mal otras palabritas como las que refieren  "indiferencia", "apatía", "conformidad"  y "negligencia", es decir, en cualquiera de ellas que busque refugiarme, luciría mal vestido, pero no debo pecar contra los pecados doctrinales de mi formación, de modo que, he de dejar bien en claro que no estoy airado contra el coronado virus, tampoco contra los acusados bajo fundamentos mal aclarados de ser anfitriones intelectuales de la llegada o creación del mal comportado parásito bioquímico.

No, no debo airarme, mucho menos  pensar en decirlo con malapalabras masculinizadas. Simplemente, me parece quedo obligado y libre para soportarlo y evitar que me acose contra su propia esquina, escabulléndome de sus amenazas mientras espero que la Naturaleza Divina tome sus medidas y nos cubra con la inmunidad lógica que los días por llegar nos aconsejan mientras me guardo detrás de estos aparatos iluminados por la Inteligencia Divina. Me quedo aquí sin malapalabrar contra nadie ni contra nada.  

domingo, 3 de mayo de 2020

DINERO BUENO, DINERO MALO Y DINERO

La aplicación objetiva del medio de intercambios o transaciones sobre reales, sean estas morales, profesionales, materiales o simplemente ideales (indulgencias, consejerías, defensorías de guerra, etc..) que se constituye hoy mediante documentos contractuales como resultan ser, entre otros, el papel moneda, las cartas de creditos, lo pagareses y los cientos de modalidades fehacientes en el que se sustenta esa modalidad de acumulación de autoridad fáctica sobre el esfuerzo servido y conquistado, adquiere titularidades  como las de "sano", "bueno", "fuerte", "malo", "limpio", "sucio" "negro", "blanco", "blanqueado", "dorado", "diamantino", etc. , dependiendo de la calidad o poder de sustentación del emisor que lo hace valer como responsable capaz de validar la oferta y demanda de dicho medio, así como la capacidad de resguardar por los medios que valgan, las retenciones útiles de su poder material de intercambio. Los títulos, bendiciones o maldiciones asignadas, suelen resultar no más que signos morales, religiosos o legales, que parten del mismo poder de asignación tanto de valor como de títulos. Lutero habría denunciado como trato sucio el de las asignaciones materiales a valores como los de las indulgencias y otros poderes salvíficos. El dinero es hoy ese refinado medio de legalidad que signa la acumulación de poder ejercido mediante transacciones o acuerdos sociales, entre las clases humanas, nacionales, regionales y mundiales. Lo bueno y lo malo del mismo es solo una medida moral, religiosa, virtual pero sobre todo una medida de transación del poder de guerra que se acumula, se asegura y se ejerce con las armas que lo santifican, endiosan o endemonian.

PAREIDOLIA DE DUQUESA

Hoy el cielo de Duquesa
Trajo al Gran Santo Domingo
Arte que muy bien distingo
Pareidolias de cabeza
Bajo una sombrilla inmensa

Era una infernal escena
De los demonios en pena
Con los bajos de la muerte
De asfixiante mala suerte
Que hace viral la faena

Amenazante demonio
Pareidólico o real
A mi me asusta ese mal
Que me transpone en insomnio
Rezándole a San Petronio

Por que me libre del asma
Que al respiramiento pasma
Si entra el virus coronado
Dios me guarde confesado
Por si me cubre su miasma






sábado, 2 de mayo de 2020

TRASCENDENCIA SOCIAL Y ACTUALIDAD

Siglos de historia registrada, muchas veces solo como memoria continuada en la transmisión cultural de nuestras tradiciones, interpretadas gracias a la inteligencia científica o simplemente intuitiva, hablada o escudriñada entre señales o marcas de la experiencia, nos cuentan, tanto como el arsenal de textos encontrados que solo pueden hablar a partir de la adopción por parte de la humanidad de ese recurso tan sabio dedicado a tratar de dejar cuentas abiertas al futuro mediante signos conscientes, por señores sobre los que imagino que serían en sus momentos, considerados como dioses superiorísimos.

De todo lo que hasta nosotros, hasta hoy, nos ha llegado, nos hablan textos sobre catástrofes tan determinantes como cataclismos, diluvios universales, matanzas masivas, pestes epidémicas o pandémicas, castigos divinos, conflagraciones bélicas, etc... que estremecieron y hasta habrian destruido sociedades regionales, continentales, completas, incluida la casi segura exterminación total de toda la vida superior, terrestre, contemporánea con los dinosaurios.

Así es como debemos considerarnos en este momento como actores invitados a mirarnos a nosotros mismos como sobrevivientes de uno más de los divertimentos de la naturaleza que nos entretiene con nuevos pasajes dentro del marco evolutivo correspondiente a la biosfera terrestre. Prueba y error, adaptación, ajuste de rendimientos biológicos o biofisicoquímicos y de paso, examen de filosofía, espiritualidad humana y depurada convivencia junta a la castas divinas.

Nuestra sociedad, como tal la conocemos, se acerca a realizar modificaciones que habrían de implicar transformaciones culturales en tiempos cercanos, valuaciones y ajustes, unos muy sutiles y otros tan truculentos como los implicados en la supervivencia biológica de la que a mi se me antoja suponer o pretender adivinar que será un masivo tremor aplicado sobre la contabilidad de seres humanos y seres vivientes en genera, como si la más firme profecía cristiana estuviera por determinar su veracidad predispositiva: "el fin está cerca".

Por mi parte, sin embargo, estimo que sobrevivirá una sociedad biológica, humana, de inteligencia evolucionada, preseleccionada, superiormente capacitada para lograr trascendentales transformaciones en la relación naturaleza-humanidad.



EL POETA Y EL PIANO

Prisionero transido entre nostalgias y melancólicas notas
De un piano revivido contra el tiempo de dioses y faunos
Mientras barbotean las melodías creadas, nunca consumidas
Piano vencido y conculcado en lucha contra el vivo poeta
Rey de las nubes, las lluvias, ríos y abismos marineros
Agita el piano casi mudo un titilar coalescente en rumores
Agudos en neblinas de amaneceres primogénitos, florecidos
De frescuras y silbos de reptiles invisibilizados por las hojas
Reverdecidas entre humillos de sol renovado al amanecer
El piano aletea las brisas y resuena contra aves y cigarras
El poeta los escucha sin temor, los atrapa, compone y renueva
En armonía de los tiempos múltiples a favor de los dioses.

NUNCA TE DILUYES

Presente en mis pensamientos nunca te diluyes
Ningún instante del tiempo de mis memorias
Esencia vital, ideal y carnes acentuadas de calor
Trémula esquivez silvestre de tardes nubladas
No dejaré de expresarte mis perseguidas luchas
Tras el bien de abrazar tus caderas y candores
Deslizados bajo el manto de huidas y escapadas
Contra los cercos del bien amado y sentido lucero
Reluciente en tus gestos de mujer de claro poder
Sobre el destinado huerto de mi cercano futuro
Recoge mis versos y deseos entre tus luces.

viernes, 1 de mayo de 2020

TU VOZ VERDADERA, HEMBRA Y CLARA

Extraño tu voz verdadera, hembra y clara,
Hormonada cachorra, densa y húmeda
Dulce meladura, brillosa, transparente rosa
Siempre encendida, de ardientes barboteos
Serpiente de imparables y eternos jaleos
Estrangulados entre musculosos pasajes
Contraídos a la sombra de vivas pasiones
De memorados en sangre celos adolescentes
Nos extrañamos contra las ciertas tensiones
Del amor profundo que cruza estos umbrales
Vertidos en los ansiosos momentos esperados
De la dicha eterna, sello de alma y carnes
De presente, pasado y futuro, vida eterna
Amor sin límites, huecos ni resquicios
Sin sombras ni más cuentas que la vida
Franca y servida en entregas puras y claras
Libros abiertos en las páginas sublimes
Del amor sellado en las sublimes rocas
De lo imborrable aun más allá de lo eterno.