viernes, 28 de febrero de 2025

El "LADRONAZO"....


 Si alcanzara yo a expresarme, aun fuera, minimamente, con las calidades de la semiología con la que sabe hacerlo el reconocido Maestro dominicano epistemología lingüistica científica,  Odalís Pérez, en esta ocasión, intentara yo expresarme mediante un contundente " Odalisazo", para tratar de referirme como lo haría este citado científico de los estudios dedicados a la lengua castellana con el objeto de llamar la atención en cuanto al uso popular al que muchos comunicadores locales suelen hacer valer como superlativo del apelativo "ladrón", con tanta frecuencia elevado a la exageración superlativa "ladronazo", sobretodo, después que famosos comunicadores lo popularizaran tanto, hasta casi convertirlo más allá de un gosero insulto, a una forma de broma aplicable en cualquier caso, muchas veces, hasta como verbal ocasional . 

Hoy en día, este sufijo aplicable como andamio que habría de sustentar una expresión de mayor insulto, se ha rebajado a casi una "gracia".  

Ya los jueces y procuradores del Ministerio Público, apenas les ponen caso a las denuncias elevadas contra comunicadores, políticos, autoridades públicas, comerciantes, etc. Ahora, francamente, el "ladronazo", no pasa de ser un apelativo de campaña y caravaneo, aplicable a cualquier comunicador, policía de tránsito, juez de paz, congresista, concejal, etc., sin que medie nigún geto de sonrojo. 

Han sido nuestros comunicadores profesionales convertidos en youtubers, presentadores radiofónicos, televisivos, programeros interactivos, etc., quienes, entre ellos mismos, se han tomado el "exareradazo" apelativo,  tan de relajo que ya, francamente hablando vale más para construir bromas que para tratar de ofender. 

De un ladronzuelo, ladroncito, ladrón hasta un ladronazo, medido a partir de los medios de comunicación populares, igual nos dá cuando se aplica a un reportero rural, un youtuber, un director de medios como a cualquier dignatario eclesiástico o nacionalmente presidenciable.

 

jueves, 27 de febrero de 2025

LA GUERRA ES LA GUERRA, XXX

 

La Sociedad del Capitalismo, cuenta con un respaldo histórico firme, pulido, afinado y afilado como arte de pristino fulgor. Nadie debe esperar, con ilusión alguna, que los pecances que incidentalmente tienden a resquebrajar las potenciales devaluaciones del poder monetario internacional de la moneda norteamericana, y consecuentemente, la del poder de la moneda dominicana, es decir, la devaluación de su poder internacional de transacción, no pasen a deteriorar la calidad de vida de la obrería dominicana, tanto la que labora en territorio internacional, como la que labora en nuestro propio país. Siempre será la fuerza laboral, la que aporta la mano obrera, la que estará llamada a signifcar el sacrificio del negocio llamado a comprar y vender esas fuerzas, esclavas, como mercancías transables.   

No es, no se constituye ni busca lucir, El Capitalismo, constituido su diseño como empeñado en repartir beneficios entre otros que no sean, exactamente los tenedores ostentantes de los capitales acumulados como potenciales representantes reconocidos socialmente, jurídicamente, de esos esfuerzos transables, condensados en ese subjetivo poder de cambio o intercambio, ajustado al convencionado trato reticularmente acordonado como fuerza militar, divinizada en torno a esa capacidad para poner, disponer e imponer su inteligencia humana, militarmente afirmada, misticamente estructurado como fórmula religiosa, multiplemente amparada, arreglada y justificada razonablemente para que cumpla y sea bien arreglada al tono de cualquier convicción o convención espiritual. 

Marxismos, Cristianismos, Budismos, Islamismos, Sintoísmos, Induísmos, Africanismos, Indigenismos, etc., todos caben y son pasibles encajar en algunos de los arreglos humanos a los que se abre el Capitalismo, ideológicamente sentado a la diestra de los derechos de la propiedad privada, colectiva o individual, social y biológicamente entendida casi como necesidad intrínsecamente natural. Cada aumento de salario correspondiente a la obrería que genera beneficios capitalizables, es decir, esfuerzos que ofrecen ventajas transables, tendrán que ser aportadas con la sangre y los sudores de la obrería, de modo que cada supuesto aumento aparente como beneficiando el valor de la mano de obra, no pasará de ser una simple prevención, más amenazante y contraria que cualquier pausa en el progreso económico obrero.

El proceso de sacrificio inflacionario es inevitable, amenazador, preocupante. La presión advertidora llama a la prudencia, a la moderación, al ajuste social. La Sociedad del Capitalismo, por definición, se siente compelida a extraer su alimento desde el vientre laboral de la obrería masiva y así lo cumplirá. La Sociedad del Capitalismo, por tanto, por neesidad, por definición, propicia la competición guerrera, los retos militares, intelectuales, científicos, familiares, regionales, familiares, animales, etc...

Constituyen uno de los recursos reconocidos, por medio de los cueales, la evolución biológica, logra exitosamente, refinar la selección de sus recursos mejor adaptados a los paradigmas escogidos como selección de perfección imaginada por los humanos. 

La Guerra, por tanto, será siempre la guerra. Socialmente, las luchas que promueve el mundo del Capitalismo, obedecen a esas luchas inevitables. Sempre se impondrán los recursos materiales más aptos, sobre los menos competitivos. Materialmente, el poder de quienes ostenten los derechos y dominios sobre el poder de la producción, sobre quienes intentan retomar ese poder por cualquier medio posible. 

La evolución sigue y seguirá ajustando las medidas de los necesarios allanamientos que las tendencias estocásticas no señalan. La Guerra es la Guerra, un artificio de la Sociead del Capitalismo, una etapa biológica y social del Evolucionismo, a partir de cuyos intrínsecos argumentos funcionalmente inevitables, tiende a acercarse la etapa social que hoy tiende a desplazar al capitalismo: Los Socialismos, los Islamismos, los Cristianismos, los Judaísmos, los Sintoísmos, los Budismos,  El islamismo, El Judaísmo, El Budismo, etc.

Quizás, entre todos estos movimientos ideológicos, resulten unos más resistentes que otros, como bien puede pensarse sobre el Marxismo, este que, sin dudas, viene arrastrado de la mano por los movimientos religiosos, históricos, desde el Madeísmo hacia el Judaísmo-Cristianismo-Islamismo. Hasta el "descubrimiento" del Super-hombre de Friederich Nietzsche,  resulta, obviamente, un arrastre propio de los diosismos mazdeísmos-Judíos. 

MARRAMUCIAS DEL CAPITALISMO

 Los tratos humanos, lo mismo que lo son las distintas formas inteligenciadas por la naturaleza en sus esfuerzos por generar estrategias competidoras, propias del evolucionismo natural, son sigficados sabiamente como definiciones establecidas como gestos, reglas y leyes morales, sociales y jurídicamente formales. 

Sin embargo, igualmente, en la realidad, los Estados Nacionales, se sienten compelidos, obligados a establecer los sistemas judiciales formales, es decir El Estado Jurídico, como parte del control necesario que valga para asegurar los propósitos y aspiraciones de la sociedad misma, puesto que la intencionalidad humana es típicamente, inducida a tratar de saltar esos acuerdos fijados formalmente, dados esos afanes naturales por superar mediante saltos que superan los acuerdos jurados, valiéndose de "Marramucias", pseudolegales, muchas veces de tan superadas en inteligencia a las estrategias de los controles establecidos, ya sea por agentes externos a la administración de El Estado o, por el contrario, valiéndose, precisamente, de las debilidades descubiertas o creadas desde el mismo Estado. 

Una de esas "marramucias", procuradas desde el mismo Estado, con el fin velado de defraudarlo de las que suele valerse el Capitalismo, es la de convertir en riquezas económicas la promiscuidad comunicacional a través de los servicios promocionales desde los medios de comunicación. 

Esas marramucias del Capitalismo, en cualquier sociedad moderna implica la adquisición de empresas de medios comunicacionales, a través de los que una inmensidad de comunicadores son cooptados y convertidos en cremalleras indirectas de esa producción empresarial, que, de paso, se retroalimenta facilitando la promoción de los intereses ideológicos de los confiables inversores, los que, en muchos casos, apenas se preocupan de este aspecto, siendo que el interés fundamental está en la inversión ventajosa del Capital. 

Otra de las "marramucias capitalistas" se suele dar con frecuencia y muy desde lo alto del sistema capitalista, se da al legalizar, a partirr de todas las formalidades previstas por el sistema, elevando hasta la mas altas instancias,  privadas y públicas, la introducción, fijación o asentamiento mediático de intereses que luego pasan a ser convertidos en "Ley del Estado". 

Así, mediante estas "marramucias", los Estados, es decir, los intereses populares más auténticos, se convierten en "hcechos morales", propios del Ordenamiento Social. 

Así es como a través del mundo, esas marramucias del Capitalismo, finalmente, convienen y convierten en "sano" interés público, el comportamiento de medios de comunicación, comunicadores y comunicados, en  ingenuas víctimas de las "Marramucias" del Capitalismo.

miércoles, 26 de febrero de 2025

INEVITABLEMENTE

 

Ha crecido tanto la suma de mis días extendidos a poemas inconclusos,


Uno a uno, cuentas de piedras retenidas en el relicario de esta alma mía


Viva y muerta, nube vapuleada por los vientos contrapuestos a las corrientes


En chorreras y avalanchas de incontenibles cauces removidos por la ternura


Sublime signo del inagotado sentido de un célico sensus espiritual, divino


Vorazmente encarnado en la mujer reclamada por los fulgores del Olimpo


Historia de la dicha, somos elegidos, finalmente, ungidos luceros de amanecer


Aguas arriba surcaremos hasta los estuarios arbolados de descansados salmónidos


Preferidos por las memorias de este futuro saturado de fantasías y verdes lloviznas 


Ritual de solemnidad sensual, inevitable, natural, sin ensayos, reberberan en tu aliento


Aromas invisibles de tus respiros y líquidos humores desde la ambrosía de tu piel


Cálido flujo de ese sensualismo inédito, implacable, intensamente libídico. 








martes, 25 de febrero de 2025

LETRAS DE MANOLO

 

Soledad compartida o 

la pareja dispareja 


Por Manuel Otilio Pérez Pérez 


Quienes  somos??

Somos un conjunto disjunto.

Qué nos junta?

Nos junta un acuerdo 

en los desacuerdos.

Qué tenemos y a que tememos ?

Alguna unidad en los despropósitos,

Alproyecto en común.

Qué nos queda??

Nos queda lo mejor...

Nos queda el presente inmedible:

los "buenos días " del café.

QUILVIO NO CREE EN EL DIABLO

 

Mucho más que cierto, Ciertísimo !...es que todos los contertulios habituados a reunirse de vez encuando, a veces durante períodos indefinidos, más o menos espntáneos, que han sido comunes, históricamente en muchísimas culturas, unas y otras veces suelen manifestarse sesgos de intolerancias, disgustos, disparidades, entre los mismos amigos que se autocomplacen celebrando sus encuentros, de origenes antropológicos ancestrales, que no ameritan demasiadas discusiones. Unos más tolerantes, otros más ruidosos, unos menos expresivos, otros muy complacidos de sus suficiencias, pero, en fin, cada cual con sus particulares acentos, olores  y dichas artísticas, científicas y espirituales, diversas. Por suerte y dicha para todos, nunca he sabido de nisiquiera una "mai de pley", derramada, sin embargo, con cierta frecuencia, uno que otro, afirma (de boca), que "no vale la pena" oir las oraciones místicas de alguno de sus compartes, ya sea porque uno cree en la bondad salvadora de las vacunas , mientras el otro, asegura que las mismas no son otra cosa que una maldad demoníaca. A Quilvio Vázquez, físico, filósofo religioso que hace pareja contrapuesta  a su par teologista-pentecostal, no le complacen los rezos de introducción, prefiere exaltar los ejercicios morales de la gente "buena, respetuosa, amable, educada, corregida, solidaria, respetuosa de la ley y el orden social"  , condena el comportamiento de facinerosos sociales, las fechorías de los antisociales, lo truanes de cualquier color, con turbantes o destocados, los  aborrece (pena  que no cree en que El Diablo cuente con poderes especiales, para condenan ni castigar a nadie). Quilvio es tan reconocido por su particular intolerancia, que esta la limita manifestarla, siempre, siempre, con una particular sonrisa con la que busca afirmar lo que el considera su "Humano humanismo", que no le permite creer que "El Diablo", exista.  


CRIAR CON LOS ABUELOS

 

Correcciones para los nietos, siempre bien toleradas por los padres 


Los niños no deben preguntarles la edad a su madre ni a su abuela

Las niñas, al sentarse, deben cerrar sus piernas para que no la piquen las hormiguitas

Los niños deben esperar que meen las gallinas antes de hablar cuando los adultos están reunidos

Los niños no deben pedirles juguetes caros a los reyes magos.

Los niños no deben jugar con palitos de fósforos

Nadie debe hablar mientras mastica 

 Los niños deben hacer sus tareas escolares antes de jugar

Los niños deben orinar, lavarse los dientes y orar a Dios antes ir a dormir

Finalmente, las niñas no deben jugar al papá la mamá, escondidos en las habitaciones junto a los primos ni  los hijos del vecino.