martes, 12 de abril de 2022

BULTO PARA PRESUMIR

 

Reparada, está de vuelta  

La termoplanta de este sistema

Como reluciente gema

Al calibre de un atleta

Con la tubería completa


Un sistema digital

Con renovado cristal

Láser de alta precisión

Resistente, de Zircón

Libre de impuro algún mal.


Que nadie se llame a engaños

Garantías sin quizás

Oraciones por demás

Confirmó El Cielo por años

Intensiones por mil caños


Contraté la Navidad

Subir hasta el Pico Duarte

Un pote no lo descarte

Y una parranda casá

(Bueno es hablar pendejá !)


Dirán quienes saben de esto

Qué fanfarrón este tipo

Tendrá complejo de Edipo

Si le queda algún arresto

Presumido, palimpsesto


Que venga Dios y lo vea

Devuelto de la pelea

Sin más fuerzas que un repiro

 Sin aguas ni para un giro

Bulto, tó, nada le crea







TRANSABILIDAD Y VALOR


La Transabilidad, poder de transacción o poder transable de una mercancía (tangible, moral o hasta imaginaria), está adherida intrínsecamente, a la utilidad claramente definida como objeto de interés demandado por los deseos o intereses de alguien cuando lo requiere o le resulta útil o necesario. En la medida que crecen o disminuyen, en ese mismo sentido, crece o disminuye el valor transable o transabilidad del objeto transable. 

Esta dinámica tensa o distiende la medida de la compulsión que genera el valor de la transacción posible. Este "tira y jala", alcanza  estabilidad o equlibrio, cuando esta dinámica cede a la transacción. Los Estados Políticos, del mismo modo, compiten entre sus poderes jalonando de un lado a otro siguiendo los mismos esquemas de la transabilidad entre objetos políticos, materiales  espirituales, substanciales o insubstanciales. 

Así, los Estados, como organismos vivos, compelidos a luchar por su supervivencia, perfeccionamiento y superioridad demandada bajo el marco evolutivo, biológico, divinal, se convierten en sociedades olímpicas, en busca siempre de ascender al maximun de Los Olimpos, donde mora ese perfeccionismo ideológico, fantástico, espiritual, utópico, donde aspiramos llegar siguiendo los ordenamientos filosóficos de los gemelos de Siam: El Bien y el Mal, allí, donde los bienes o poderes transables tienden a propiciar y facilitar la iluminación bajo los frescos rayos de los acuerdos finalmente establecidos.

domingo, 10 de abril de 2022

EL FENÓMENO CAPITALISTA

 

La sociedad del capitalismo o sociedad de la acumulación de esfuerzos transables, procura y logra convertir en capacidad inteligente, la virtud material, el esfuerzo humano, fisico o mental, al amparo de la consumisión de utilidades, transferibles en transacciones valuables materialmente  o moralmente, en servicios tanto físicos como inteligentes. 

La acumulación fenoménica de esos servicios, tanto físicos como inteligentes, se traduce en capital social reconocible, respetable, constituido en paradigma de poderosa capacidad para definir y decidir como númen divinal de la autoridad humana, en la sociedad actualizada, concernida y aplicable casi absolutamente a todo el reino humano en la civilización desde los extremos de toda el planeta Tierra. Capital es acumulación de esfuerzos transables, 

Capitalismo es la sociedad que vive bajo el paradigma del Capital como autoridad y poder constituido por parte del ordenamiento social humano. En general, esa acumulación de esfuerzos trnasables, convertidos en Capital, vale para todas las variantes de sociedades humanas reconocibles, como familias, religiones, tratos comerciales, amigables,, regionales, etc..

Esta acumulación de esfuerzos transables como capital, constituyen el orden de todos los intercambios formales en informales de toda la civilización contemporánea, actualizada al día mismo de hoy. a la vez que constituyen la más respetables respuestas a los intereses en guerra en todas las latitudes geográficas, temporales y humanas en general. 

Todas las guerras actualizadas responden a luchas por la acumulación y derechos por el arrebato competitivo entre esos esfuerzos transables entre humanos, representantes del poder convertido en monedas de cambio, en divisas, en capacidad de dominio tanto físico como inteligente, como fenómeno sensible de poder tanto espiritual como material en la Naturaleza y sus accidentes evolutivos, antropogénicos, fenoménicos, nouménicos.  

HISTORIA DE LAS GUERRAS ENTRE HUMANOS

 

Todas las guerras generadas como parte de las competiciones humanas por los espacios vitales demandados por los procesos de la evolución biológica, contraen en sus alforjas esenciales las necesidades por la supervivencia y la existencia. La vida material, su biología, su razón. 

Estos esenciales vitales dan origen a los órdenes de prioridad que definen la historia con respecto a las guerras, sus intereses. Sus más caros valores siempre irán atados a la superación de la existencia material misma. 

Desde la más primitiva idea de sociedad  hasta los momentos mejor tallados de la civilización contemporánea, siempre ha sido y no nos consta que alguna vez no lo sería, esa prioridad material el motor que mueve el orden conocido. 

La evolución social aun como fenómeno espíritual o noúmeno, quizás alcance alguna relevancia como ficción distinta al reto material  en que se enmarca la arquitectura mental de nuestro pensamiento, pero objetivamente tratado, materialmente pensado, todas nuestras  luchas como humanos, nos conducen al con trol material de nuestra existencia. 

Es por lo dicho que nos atrevemos a pensar que cualquier conflicto guerrero alcanzará siempre su conclusión en la medida de que el equilibrio final de las partes en conflicto alcancen la estabilidad del máximo rendimiento que sobre la sociedad conformada se verifique como razón última del momento y el espacio material que cubre el esenario lógico, dialéctico. 

Vida y muerte, como fenómenos evolutivos naturales, rinden sus tributos en igual medida, tras los anhelos de perfectibilidad pronunciados por la naturaleza como la conocemos. Ajustes, equilibrios, estabilidad e inestabilidad, son las constantes en las que se funda la dinámica evolucionista. 

Es dinámica, finalmente, nos traduce a la conformación de una sociedad humana idealizada, divinizada, en busca de esa virtud fantástica de la espiritualidad divinal. Guerras materiales no pasan de ser fenómenos pasajeros, acumulación de fuerzas y de esfuerzos transables, transitorios, constituyen retos humildes, pasajeros, verosímiles, racionales pero sin más fin que el de cualquier instante histórico, no más.

jueves, 7 de abril de 2022

EL OBJETO DE VIVIR Y EL OBJETO DE EXISTIR


El "VIVIR", es un atributo esencialmente material, atinente a la función biológica. E "EXISTIR", es la condición esencial de ser. El "ser", como fundamento, puede prescindir de la arquitectura material. Sin embargo, tanto el vivir como el existir, le merecen al pensamiento humano un lugar intrínsecamente afirmado en la razón. Tanto la existencia como el vivir, buscan identidad en esa razón que se muestra esquiva tras la explicación, justificación, motivación o impulso que defina su función en la concepción y construcción del Universo, al menos, del Universo Cosmológico, físico. Más allá del último remache o cierre de la Creación Divinal, queda la frontera del pensamiento profano, el ubicado contra la pared de noúmeno inexplícito que desbordaría la mente vacía de inquietudes neuronales y sus redes de nudos infinitos, donde moran los objetos del alma material. Cuánto será la razón de vivir tanto como la rzón última de existir ?  

domingo, 3 de abril de 2022

LAS DEPRESIONES DE WOLFANG PAULI, NIKOLA TESLA Y LINUS PAULING


Cierto, ciertísimo es, que sobresalientes genios manifestados a través de las artes, las ciencias y otras excepcionales virtudes humanas, han sido afectados por crisis de cambios de comportamientos inesperados. Entre genios reconocidos históricamente por sus excepcionales sobresalencias, en muchos casos, las afecciones manifiestas trastocaron sus luces hasta el trastorno obsesivo. 

El brillantísimo genio Wolfang Pauli, cuyo nombre honra el excepcional y fundamental "Principio de Exclusión de Pauli", uno de los cuatro pilares de la Teoría Cuántica, se obsesionó de tal forma ante la supuesta realidad predictiva de sus sueños, que, el famoso investigador, psicólogo fundamental, reconocido mundialmente, Carl Gustav Jung, le dedicó de forma extraordinaria tiempo y esfuerzo a indagar sobre sus supuestas capacidades virtuosas, fundando teorías que aun se conservan como asuntos de discusión en cualquier academia del mundo. 

Linus Pauling, sin dudas, un ejemplar genio, Ingeniero Químico, Biólogo Bioquímico, Humanista, Filósofo, Físico-cuántico, galardonado dos veces como premio nobel (uno por sus estudios sobre los enlaces químicos y otro como Premio nóbel de la Paz), murió obsesionado, dedicado a tratar de probar las extraordinarias virtudes biológicas de la Vitamina C. como un caso de maravillosa solución para la estabilización bioquímica de casi todos los órganos vitales. 

Tristemente, los fundamentos de sus teorías, terminaron en más que una obsesión. Nicola Tesla, genio inventor, teórico casi incomparable en la historia de las propiedades  del flujo eléctrico, terminó obsesionado, consumido en sus afanes de investigador exitoso, casi milagroso en sus éxitos, convencido de poder alcanzar soluciones médicas mediante rayos únicos, capaces de unos poderes sanadores únicos.  

sábado, 2 de abril de 2022

ATEÍSMO, RACIONALISMO Y CIENTIFICISMO

 

El Ateísmo, como pensamiento filosófico,  bien cabría ser enmarcado como una expresión religiosa, generalmente, exhibida como práctica deformada de un sentimiento de rechazo, rebeldía o negación difusa de la propuesta filosófica que propugna por el paradigma de la existencia de un imprescindible "origen de las cosas",  negacionismo que al ser extendido llega a negar ese origen asentado como propio de la Divinidad Creadora. El ateísmo filosófico de los antiguos pensadores, no llega tan lejos. 

Epicuro, por ejemplo, desarrolló sus teorías morales sobre el bien y el mal. Los ateístas populares, recogidos como religiosos de ese negacionismo deportivo, suelen limitar sus cruces filosóficos a las contraposiciones de sistemas y prácticas religiosas como las consignadas en las historias orientales y las variantes deducidas de las mismas como el madeísmo, paganismo, judaísmo, cristianismo, islamismo, etc. 

Sin embargo, movimientos de pensamientos poderosamente asentados en la historia desde lo más antiguo hasta lo más moderno, se van refinando constantemente como ideas  cada vez más acabadas. El Positivismo, asiento del  pensamiento científico moderno, propugna por una concepción de lo racional, lo práctico, lo medido,  lo experimentable, tras una firme tendencia a evitar la especulación, lo sobrenatural. 

Sin embargo, cada vez que el racionalismo, el empirismo, en cientificismo, se extienden tras el conocimiento mejor afinado de la materia, el descubrimiento de, por ejemplo, la composición atómica, cada detalle abre un mundo de infinitos argumentos, variables y propiedades, sobre los que se expanden nuevos misterios Universales. Resulta así que si bien es cierto que "La Ciencia" ha sido tan inteligente, que como estrategia y como táctica, ha sabido dejar abierta de par en par la brecha nunca cerrada de aceptar la expansión ilimitada del conocimiento y del reconocimiento al carácter falible y corregible, sin límitaciones. 

El cientificismo puede reconocerse como argumento del racionalismo, como estrategia filosófica, como argumentación de un perfeccionismo idelizable, divinal. Contrario al cierre deportivo del Ateísmo, ese cientificismo se mantiene parapetado tras el argumento racionalista de la apertura infinita al conocimiento. La Ciencia y el Cintificismo se mantienen alimentados al amparo mismo de la Creación Divina desde la Naturaleza o La Naturaleza de la Creción Divina, cubre bajo su comba imaginaria todo lo concebible dentro de la red infinita de todo pensamiento humano.